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21 noviembre, 2025WASHINGTON. – Un grupo de influyentes legisladores demócratas, todos con formación militar o en inteligencia, ha desatado una agria controversia esta semana al publicar un video donde exhortan a los miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a desobedecer las “órdenes ilegales” del presidente Donald Trump, afirmando que “deben rechazarlas”.
El mensaje, que surge en medio de crecientes tensiones por los bombardeos en el Caribe y del temor dentro de las filas castrenses a exponerse a responsabilidades penales, provocó una inmediata y dura respuesta de la Casa Blanca, que acusó a los congresistas de “incitar a la insurrección”.
El Llamado y sus Fundamentos
El video fue encabezado por la senadora por Míchigan, Elissa Slotkin, exanalista de la CIA con múltiples misiones en Irak, y respaldado por otros cinco de sus colegas. En la grabación, los legisladores advierten que “las amenazas a nuestra Constitución no sólo vienen del extranjero, sino de aquí mismo, en casa” y subrayan que los militares tienen la obligación de desconocer órdenes que sean contrarias a la Carta Magna.
“El marco legal es claro: se pueden rechazar órdenes ilegales”, afirmaron el senador Mark Kelly, veterano de la Marina y ex astronauta, y el representante Chris Deluzio, también ex marine.
Aunque el video evita mencionar un caso específico, los legisladores aseguran que los militares están hoy “bajo enorme presión” y que la administración Trump estaría “enfrentando a las Fuerzas Armadas y a la comunidad de inteligencia contra ciudadanos estadounidenses”.
Preocupación por Protestas Internas y Bombardeos
La senadora Slotkin ha alertado en repetidas ocasiones sobre el riesgo de que Trump ordene el uso de tropas activas para controlar protestas internas. Esta inquietud se vio reforzada por las memorias del exsecretario de Defensa, Mark Esper, quien narró que el presidente le preguntó por qué el Ejército no podía simplemente “disparar a los manifestantes en las piernas”.
Además, Slotkin reveló que ha recibido inquietudes directamente de soldados en servicio activo preocupados por la legalidad de los bombardeos ordenados contra embarcaciones en el Caribe, presuntamente vinculadas al narcotráfico. “Algunos temen terminar procesados ante la justicia por las muertes que han dejado los ataques”, explicó.
“Hay un verdadero problema de moral y un sentimiento de desprotección. Muchos en las filas se sienten solos”, agregó la senadora, pintando un cuadro de desasosiego dentro del estamento castrense.
El senador Kelly expresó inquietudes similares. En declaraciones a la cadena NBC, cuestionó el futuro legal de los efectivos que han participado en los ataques. “¿Qué significa esto para ellos si más adelante se concluye que actuaron sin justificación legal?”, preguntó el legislador, poniendo el foco en la posible responsabilidad penal individual de los militares.
La Contundente Réplica de la Casa Blanca
La reacción del gobierno de Trump no se hizo esperar. Funcionarios de la Casa Blanca acusaron a los congresistas de alentar un quiebre con el comandante en jefe. Stephen Miller, jefe de gabinete asistente de Trump, fue contundente al afirmar que los demócratas estaban “llamando abiertamente a la insurrección”.
Este incidente, que ha desatado una intensa polémica sobre la cadena de mando y la lealtad de las Fuerzas Armadas, recuerda al caso del discurso de Gustavo Petro en Nueva York que llevó al retiro de la visa del presidente, un precedente que ilustra la sensibilidad geopolítica de las declaraciones de figuras públicas sobre asuntos castrenses.
El llamado de estos congresistas demócratas, con su autoridad derivada de su propia experiencia en seguridad nacional, ha encendido un debate de profundas implicaciones sobre los límites del poder presidencial y los deberes de los militares en la defensa de la Constitución.
Humberto ‘Toto’ Torres




