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18 julio, 2025Desde el Concejo de Bogotá se lanzaron serias advertencias sobre la gestión de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) en la estructuración del nuevo esquema de aseo para la ciudad. El concejal Óscar Ramírez Vahos denunció graves irregularidades, múltiples inconsistencias técnicas y la ausencia de garantías para asegurar la cobertura universal del servicio.
Ramírez alertó que la eventual implementación de un modelo de libre competencia, tras el rechazo inicial de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), podría agravar los problemas ya existentes en la ciudad. En particular, advirtió que los 666 puntos críticos de acumulación de basura podrían aumentar, ya que los operadores no estarían obligados a cubrir zonas periféricas o de difícil acceso.
“Sin mecanismos para complementar rutas y atender estos puntos, la UAESP no solo pone en riesgo la adecuada prestación del servicio, sino que expone a Bogotá a una crisis de salud pública”, aseguró el cabildante.
Además, cuestionó la ausencia de un plan alternativo por parte de la Administración Distrital, en caso de que la CRA rechace de manera definitiva el modelo de Áreas de Servicio Exclusivo (ASE). Según el concejal, el proceso liderado por la UAESP ha estado marcado por la improvisación, la falta de planeación y una débil capacidad institucional, lo que pone en riesgo la continuidad y calidad del servicio, especialmente para cerca de 300.000 usuarios de menores ingresos.
Entre los hallazgos más preocupantes, Ramírez señaló que la solicitud presentada por la UAESP ante la CRA fue rechazada por incumplir al menos 16 requisitos clave. Entre ellos se encuentran deficiencias en la información geográfica, inconsistencias tarifarias, falta de respaldo financiero y omisiones en el análisis de sostenibilidad del modelo propuesto.
“¿Cómo es posible que un servicio público esencial, con una concesión de más de 10 billones de pesos, se haya estructurado con errores técnicos, sin un equipo completo y con una planeación deficiente?”, cuestionó Ramírez.

El concejal también comparó la magnitud del esfuerzo técnico entre el proceso actual y el adelantado en 2016: mientras en ese año participaron 23 profesionales y cinco consultorías, en 2024 la estructuración estuvo a cargo de solo nueve personas y dos consultores externos.
“Esto demuestra una clara falta de voluntad institucional y una preocupante subestimación del impacto de este proceso para la ciudad”, agregó.
Ramírez también criticó los altos costos de la propuesta, pese a sus fallas técnicas. Según afirmó, el Distrito ha pagado más de $17 millones mensuales a consultores, sin que se entregaran productos técnicamente viables.
“Estamos ante una crisis de salud pública inminente. Lo que Bogotá necesita no son alternativas inciertas, sino decisiones firmes que garanticen la continuidad del servicio de aseo en 2026”, enfatizó.
Finalmente, exigió a la UAESP presentar de forma urgente un plan que garantice la operación, cobertura y calidad del servicio más allá del 12 de febrero de 2026, fecha en la que vence la concesión actual.
Paola Martínez Burgos




