En exclusiva para Colmundo Radio, la representante a la Cámara Alexandra Vásquez habló sobre el proyecto de ley que busca erradicar la mutilación genital femenina en Colombia, una práctica que afecta especialmente a la comunidad indígena Emberá. La iniciativa, que impulsa junto a Jennifer Pedraza, Carolina Giraldo y la senadora Angélica Lozano, ya superó su primer debate en el Congreso y pretende establecer medidas de prevención, atención y erradicación de esta problemática.
Vásquez destacó la gravedad del asunto y subrayó que, aunque parezca increíble, la mutilación genital femenina sigue ocurriendo en el país. “Colombia es el único país en América Latina donde aún se practica la extirpación total o parcial de los órganos genitales femeninos, principalmente dentro de algunas comunidades indígenas”, afirmó.
Asimismo, señaló que, a pesar de los intentos de intervención de organismos internacionales, estos no han logrado un impacto significativo. “Hubo una intervención dirigida especialmente a la Gran Nación Emberá, comunidad donde esta práctica persiste. Sin embargo, la iniciativa no tuvo el alcance esperado”, explicó.
La congresista enfatizó que el objetivo del proyecto de ley es prevenir y erradicar la mutilación genital femenina sin estigmatizar a las comunidades indígenas. “Este es un proceso construido en conjunto con las comunidades. No se trata de criminalizarlas, sino de generar conciencia y erradicar una práctica que vulnera los derechos fundamentales de las niñas”, sostuvo.
Además, resaltó la importancia del trabajo articulado entre congresistas, la sociedad civil y el Ministerio del Interior. “Este esfuerzo no es solo de los legisladores. También participan organizaciones sociales y entidades gubernamentales, lo que fortalece la iniciativa”, agregó.
Vásquez subrayó la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva preventiva y no punitiva, poniendo como ejemplo el caso de Egipto, donde las penas de cárcel han llevado a un aumento de casos ocultos. “La criminalización no ha funcionado, ya que las mujeres temen denunciar por miedo a represalias. El problema es profundamente cultural”, explicó.
También destacó que las prácticas de mutilación suelen ser realizadas por familiares cercanos, como parteras, tías o abuelas, lo que hace complejo el enfoque punitivo. “Encerrar a estas mujeres en una cárcel no resuelve el problema de fondo”, advirtió.
Por ello, la representante insistió en la necesidad de desarrollar políticas públicas basadas en estrategias interculturales de concienciación, educación y formación. “Es fundamental generar espacios de sensibilización no solo para las mujeres, sino también para hombres, adolescentes y líderes comunitarios. Aunque los hombres no participan directamente en la práctica, en muchos casos la fomentan al rechazar casarse con mujeres que no han sido sometidas a ella”, enfatizó.
Vásquez fue categórica al afirmar que los derechos humanos deben prevalecer sobre las costumbres ancestrales. “Los derechos humanos están por encima de cualquier cosmovisión o forma de organización social. Lo más relevante aquí es la voluntad de las mujeres Emberá para generar un cambio en sus comunidades”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a comprender la realidad de los territorios antes de legislar desde la distancia. “No es fácil hablar de estos temas desde las ciudades sin conocer de primera mano lo que ocurre en los territorios. La participación de las mujeres indígenas es clave para lograr avances significativos”, concluyó.
Tras la aprobación en su primer debate, tanto las lideresas indígenas como los congresistas confían en que el proyecto continúe su curso en el Congreso y se convierta en ley.
Escuche la entrevista completa en el siguiente enlace:
Paola Martínez Burgos