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3 febrero, 2026Luego de semanas de expectativa, el Gobierno colombiano ejecutó la extradición a Estados Unidos de Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe Tuluá’, señalado jefe criminal de la estructura conocida como La Inmaculada y requerido por la justicia norteamericana por narcotráfico. Las autoridades de ese país lo acusan de enviar grandes cargamentos de droga hacia su territorio, en un proceso que venía avanzando desde 2025.
La extradición se concretó tras una instrucción pública del presidente Gustavo Petro, quien a través de su cuenta de X —su canal más frecuente de comunicación— ordenó al entonces ministro de Justicia interino saliente, Andrés Idárraga, que se realizara el traslado del cabecilla a territorio estadounidense. Según el mandatario, el jefe criminal habría intentado sobornar funcionarios públicos con recursos estatales para frenar el trámite, por lo que enfatizó que “la paz no es negociable y es un derecho”, aunque no presentó evidencias de esas acusaciones.
A esa directriz respondió el propio Idárraga, también secretario de Transparencia de la Presidencia, quien por la misma red social señaló que la orden se cumpliría con resultados, en un intercambio que se dio durante el mismo fin de semana en que Petro emprendió su viaje a Estados Unidos para una reunión clave con el presidente Donald Trump, prevista para este 3 de febrero, al mediodía, en la Casa Blanca.
En la madrugada de este lunes, 3 de febrero, a las 4:00 a. m., Idárraga confirmó que alias ‘Pipe Tuluá’ fue extraditado a Estados Unidos, asegurando que la decisión se dio en cumplimiento de la orden presidencial. Además, destacó que Colombia alcanzó un récord histórico de 809 extradiciones, cifra que, según afirmó, supera en 6,3 % los números del gobierno de Iván Duque y en 7,6 % los del segundo mandato de Álvaro Uribe, como parte de una política de fortalecimiento de la cooperación judicial internacional y de presión contra el crimen organizado.
Resolución firmada por Petro e Idárraga: destino Texas
El procedimiento ya estaba listo desde la semana anterior. La extradición fue firmada por el Gobierno la semana pasada, a través de la Resolución Ejecutiva 037 de 2026, un documento de diez páginas que suscribieron Gustavo Petro y Andrés Idárraga el 26 de enero, en el que se reiteró la postura adoptada desde diciembre de 2025: Marín Silva debía ser enviado a Texas.
Dos días después de expedida la resolución, el ministro explicó a la prensa que se procedería a notificar a la Fiscalía General de la Nación para que, en coordinación con Estados Unidos, se iniciara el proceso de extradición en un plazo máximo de quince días, lo que finalmente se cumplió con la salida del señalado cabecilla.
La Corte Suprema avaló la extradición desde noviembre de 2025
La extradición de ‘Pipe Tuluá’ ya contaba con el respaldo de la justicia colombiana. En noviembre de 2025, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia autorizó su envío a Estados Unidos, donde es requerido por la Corte del Distrito Este de Texas para responder por tráfico de drogas ilícitas y concierto para delinquir. Mientras se completaban los pasos administrativos, permaneció recluido en una estación de Policía en Bogotá.
Con ponencia del magistrado Gerson Chaverra, el alto tribunal emitió un concepto de 45 páginas en el que se detallaron 45 antecedentes registrados en la Fiscalía por delitos como amenazas, constreñimiento ilegal, extorsión, homicidio, terrorismo, porte de armas de fuego y concierto para delinquir, entre otros.
En ese mismo documento, la Corte incluyó información aportada por la Dijín, que reportó que la Policía tenía en su poder una orden de captura del 22 de mayo del año pasado, además de cuatro investigaciones por delitos asociados a extorsión, homicidio, tráfico de estupefacientes, porte de armas y concierto para delinquir.
Aunque la defensa de Marín Silva intentó alegar el principio non bis in idem, que prohíbe que una persona sea juzgada dos veces por los mismos hechos, la Corte desestimó ese argumento y emitió un concepto favorable para la extradición, que luego fue firmado por el Ejecutivo.
Un proceso en vilo: tutela, recursos y exigencias a Estados Unidos
Durante varios meses, la extradición estuvo en suspenso. Un mes después del aval judicial, el presidente Petro oficializó el procedimiento e incluyó una solicitud para que Estados Unidos se comprometiera a no someter a Marín Silva a desaparición forzada, tortura, tratos inhumanos o prisión perpetua. Tras recibir el compromiso de Washington, Bogotá avanzó con la extradición.
Sin embargo, tras conocerse la decisión del Gobierno, ‘Pipe Tuluá’ presentó una tutela alegando una presunta vulneración a derechos como el debido proceso, la defensa, la libertad personal y el acceso a la administración de justicia, con el objetivo de tumbar el concepto favorable de la Corte Suprema.
La tutela fue negada por la Corte, con ponencia de la magistrada Hilda González, expresidenta de la Sala Civil. El fallo indicó que este mecanismo no podía reemplazar los canales legales ordinarios para controvertir decisiones de este tipo y advirtió que no era procedente que el juez constitucional se pronunciara de forma anticipada sobre una controversia que debía tramitarse por las vías correspondientes.
En el documento, la Corte señaló que la resolución firmada por el presidente Petro es un acto administrativo, por lo que debía discutirse ante la jurisdicción contencioso-administrativa y no mediante tutela, que es un recurso excepcional. También precisó que Marín podía presentar recurso de reposición, como efectivamente ocurrió.
Seguridad reforzada en Tuluá ante posibles amenazas
Mientras se cerraba el procedimiento, las autoridades reforzaron medidas de seguridad ante eventuales retaliaciones. En paralelo al trámite, el Gobierno buscó acercamientos con La Inmaculada y nombró a Jorge Lemus, exdirector nacional de Inteligencia, como jefe de los diálogos para conocer la voluntad de paz de esa organización criminal.
Este lunes, en la víspera del traslado de Marín Silva, la Policía y el Ejército incrementaron patrullajes en Tuluá, municipio de más de 230 mil habitantes ubicado a 96 kilómetros de Cali. Según se informó, el aumento del pie de fuerza se dio por articulación entre el Gobierno nacional y las autoridades locales.
El alcalde de Tuluá, Gustavo Vélez, aseguró en diálogo con La FM que las labores de inteligencia han sido determinantes para anticipar riesgos, y destacó que existe una fuerza consolidada y un trabajo coordinado tras operativos recientes.
Las autoridades venían preparando la extradición desde junio del año pasado, cuando la Policía trasladó a ‘Pipe Tuluá’ en helicóptero desde la cárcel La Picota hacia la estación de Policía de Los Mártires, en el centro de Bogotá.
Marín Silva estaba preso desde 2015 y cumplía en Colombia una condena de 30 años de prisión. Durante su detención, según reportes de inteligencia, La Inmaculada fortaleció su control del microtráfico y la extorsión, ampliando su influencia desde el Valle del Cauca hacia el Cauca y el Eje Cafetero.
El antecedente más crítico ocurrió el 4 de junio, cuando, ante la posibilidad de una extradición inminente, se registró la quema de vehículos en Tuluá y el Gobierno local decretó toque de queda. En ese momento, el Ministerio de Defensa anunció medidas de seguridad y sostuvo que la decisión respondía a una solicitud formal de Estados Unidos.
Humberto ‘Toto’ Torres




