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5 diciembre, 2025En un decisión que redefine el tablero político de cara a las elecciones legislativas de 2026, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tomó una decisión crucial este jueves. La autorización de la fusión del partido Progresistas, liderado por la senadora María José Pizarro, con el Pacto Histórico no es un mero trámite administrativo, sino un acto de ingeniería política de alto calado.
Esta resolución, como señala la información oficial, “se toma a solo cuatro días del cierre del plazo de inscripciones de listas al Congreso”, subrayando el carácter urgente y estratégico de la misma. El reloj electoral corre y las coaliciones se consolidan bajo presión, definiendo quiénes podrán competir y quiénes se quedarán en la vereda.
La trascendencia de esta fusión radica en su objetivo central: la unidad. El CNE le despeja el camino al Pacto Histórico para que llegue unificado al Congreso de la República, con una misma personería jurídica, una condición que, como se parafrasea del comunicado, genera “tranquilidad para sus candidatos”.
Esta unificación bajo una sola bandera jurídica evita la dispersión de votos y centraliza la campaña, una ventaja logística y electoral innegable. Figuras como los representantes David Racero y Héraclito Landínez, así como otros aspirantes, podrán ahora navegar la contienda electoral con un piso político más firme y una estructura legal clara.
Sin embargo, en todo proceso de consolidación hay perdedores, y en esta ocasión el nombre es claro: Colombia Humana. La exclusión de este movimiento del proceso de fusión se atribuye, según el CNE, a “un error en la aprobación del acta que debía soportar su propia fusión”.
Este “error”, detallado en los considerandos técnicos, tiene consecuencias políticas profundas. Mientras el Pacto Histórico se fortalece absorbiendo a los Progresistas, una de las fuerzas fundacionales de la corriente progresista se queda fuera del paraguas jurídico unificado, un golpe estratégico que podría marginarla de la contienda congresional bajo esa coalición o forzarla a una competencia separada y más compleja.
Esta decisión del CNE, por tanto, no solo unifica, sino que también delimita y excluye. Sienta las bases para una campaña legislativa donde el Pacto Histórico podrá presentar una lista cohesionada, pero deja una interrogante abierta sobre el futuro electoral de Colombia Humana y cómo se articularán sus bases con el proyecto más amplio.
A cuatro días del cierre de inscripciones, el mensaje es que la ventana para las fusiones se cierra con ganadores y perdedores claros, marcando el inicio de una carrera donde la unidad formal será un activo tan valioso como el discurso político. El escenario para 2026 comienza a dibujarse con trazos gruesos de alianzas y divisiones.
Humberto ‘Toto’ Torres




