¿Qué otras actividades se pueden realizar para generar la inclusión de los habitantes de calle?
El presidente Gustavo Petro, acompañado de varios de sus ministros y altos funcionarios del Estado, compartió con cientos de habitantes de calle el almuerzo Navidad con Esperanza en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño, donde destacó la importancia de estas personas como sujetos de derecho y, especialmente, como seres humanos.
Allí, el jefe de Estado pidió una “avalancha de servicios para los habitantes de calle” en todas las ciudades del país. Esta solicitud fue encomendada al Ministerio de la Igualdad y Equidad de Colombia a partir del primero de enero de 2025.
El mandatario recordó que, cuando fue alcalde mayor de Bogotá (2012-2015), junto con el padre Darío Echeverry, párroco de la Iglesia del Voto Nacional, realizó dos cabildos abiertos: uno con más de 300 personas en condición de calle en la antigua Calle del Cartucho, y otro con cerca de 400 trabajadoras sexuales.
Agregó que en esos dos cabildos descubrió que “la inteligencia y el alma quizás sean la misma cosa”, y que “el espíritu del ser humano nunca se rinde, aún en el fango, y en esos momentos de mayor desesperanza es donde crece la esperanza”.
El presidente aseguró que, desde entonces, siempre quedó la esperanza de que “el habitante de calle es un ciudadano y una ciudadana sujeto de derechos, y de acuerdo con la Constitución de 1991, todo funcionario público, todo miembro del Estado, debe servirles, no al contrario”.
El mandatario insistió en que “el funcionario público, por muy alto que tenga el cargo, incluido el presidente de la República, debe servirles a todos y todas las ciudadanas de Colombia, ser su sirviente. Y entre más débil, entre más discriminado, entre más necesidades tenga esa ciudadana o ese ciudadano, más sirviente tiene que volverse el presidente de la República. Esa ha sido mi filosofía, que creo que es una filosofía democrática. Democracia no es aristocracia”, afirmó.
No obstante, lamentó que en algunas partes del país se sigan considerando a los habitantes en condición de calle como “desechables”.
Dijo al respecto que “todo ser humano es absolutamente vital e importante para la existencia humana. Entonces, yo quiero que desde el primero de enero (de 2025) haya una avalancha de servicios hacia los habitantes de calle de Medellín, de Cali, de Barranquilla, de Bucaramanga, y un fortalecimiento de los programas que ya están instalados en Bogotá”.
Recordó que, durante su administración en la Alcaldía de la capital del país, se crearon espacios para la atención del habitante de calle, comedores comunitarios, sitios para la atención de sus hijos e hijas menores de edad, jardines infantiles y otros espacios de atención.
Reclamó que ojalá se puedan poner en esos espacios empresas cooperativas comunitarias “para que los habitantes de calle puedan trabajar; sitios de educación y donde se pueda dormir, sitios sin rejas, porque algo que traté de enseñar en Bogotá siendo alcalde es que un Gobierno no encarcela a sus ciudadanos que no han cometido delito alguno y que estos espacios de servicios no pueden ser cárceles del alma, sino sitios de liberación”, sostuvo.
“Así que desde el primero de enero espero una avalancha real de trabajo social en los sitios donde están los habitantes de calle, no en estas oficinas, que son para reyes y reinas, y de los cuales nosotros ya no deberíamos ni utilizar, porque nuestro sitio de trabajo es la calle, el campo y el barrio popular de Colombia”, concluyó.
Paola Martínez Burgos