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19 junio, 2025La Fuerza Pública enfrenta nuevamente una preocupante escalada de violencia. En dos hechos recientes, uniformados del Ejército y de la Policía fueron blanco de ataques armados que dejaron dos policías asesinados en el departamento del Cesar y tres personas heridas en Cauca, incluyendo dos soldados y un civil. Las autoridades consideran que estas acciones hacen parte de una ofensiva sistemática de grupos armados ilegales contra el Estado.
El primer hecho se registró este jueves en el municipio de Río de Oro, Cesar, donde fueron asesinados los patrulleros Víctor Alfonso Pacheco Ortega y Yainer López González, adscritos a la Policía Nacional. Según los reportes preliminares, ambos se encontraban en funciones de vigilancia en el parque principal del municipio, cuando fueron atacados por hombres armados que abrieron fuego a quemarropa. El ataque ocurrió en las inmediaciones de la estación de Policía, generando conmoción entre sus habitantes.
“Los atacantes actuaron con premeditación, sorprendiendo a los patrulleros en su turno. El hecho evidencia un patrón de hostigamiento directo contra la institución”, señalaron voceros oficiales. El crimen ha provocado consternación local y nacional, y se anunció el despliegue de más unidades de inteligencia para esclarecer los hechos y capturar a los responsables. El Ministerio de Defensa y la Dirección Nacional de la Policía condenaron enérgicamente el doble homicidio.
Horas más tarde, en el departamento de Cauca, se registró otro hecho violento en el sector de El Estanquillo, zona rural sobre la vía Panamericana entre Popayán y Pasto. Allí, una patrulla del Ejército fue blanco de un artefacto explosivo activado al paso de los uniformados, dejando dos soldados heridos y un civil lesionado. Según información del Ejército Nacional, el atentado habría sido perpetrado por integrantes de las disidencias del frente Carlos Patiño de las FARC.
“Estos hechos, ocurridos con poca diferencia de tiempo y en distintos departamentos, configuran un patrón de ataques contra la institucionalidad en zonas donde históricamente operan estructuras armadas al margen de la ley”, explicó un analista de seguridad consultado. La vía Panamericana fue cerrada temporalmente mientras se realizaban operaciones de verificación y control.
En ambos casos, las autoridades locales activaron consejos de seguridad extraordinarios para evaluar la situación y tomar medidas inmediatas. En Río de Oro, el alcalde pidió apoyo urgente del Gobierno Nacional para aumentar el pie de fuerza. Mientras tanto, en Cauca, se reforzaron los controles militares en puntos estratégicos de la vía para evitar nuevos ataques.
Los recientes hechos se suman a una cadena de incidentes que han puesto en alerta a las autoridades nacionales. El Gobierno ha reiterado su compromiso con la seguridad de los uniformados y de la población civil, sin embargo, la persistencia de estas ofensivas muestra los desafíos que continúan por el control territorial y en la contención de grupos armados ilegales en zonas rurales y de alta conflictividad.
Juan Joya




