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26 enero, 2026Este lunes 26 de enero, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) lanzó una alerta por la alta concentración de armas ilegales en las principales ciudades del país y su relación directa con los delitos de mayor impacto en zonas urbanas. Según la organización, esta situación afecta de manera directa la seguridad ciudadana y aumenta los niveles de violencia en los centros urbanos.
El informe advierte que la circulación de armas de fuego, municiones y explosivos no es un fenómeno aislado; por el contrario, responde a fallas estructurales en los sistemas de control y vigilancia. Y según la asociación, estas debilidades comprometen la capacidad del Estado para contener el mercado ilegal. Asimismo, señala que dichas responsabilidades recaen principalmente en las entidades del orden nacional, ya que la situación genera un entorno de mayor riesgo para la población e incrementa la percepción de inseguridad en las ciudades capitales.
De acuerdo con la organización, la ausencia de una política sostenida de desarme ha permitido que el armamento ilegal siga circulando sin mayores restricciones. El comunicado advierte que incluso se ha detectado la presencia de explosivos de uso militar en zonas urbanas. “Esta situación evidencia una escalada de la violencia con dinámicas propias del conflicto armado degradado”, agregaron. Un escenario que, según afirma, incrementa la letalidad de los hechos delictivos e incrementa el riesgo para las comunidades que habitan en ciudades densamente pobladas. Por tal razón, la organización insiste en que estas dinámicas no pueden normalizarse; por el contrario, requieren una respuesta institucional urgente.
El informe técnico fue elaborado junto con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y confirma que cerca del 60 % de los hechos delictivos del país se concentran en las ciudades capitales, una realidad que estaría condicionando de manera directa la seguridad en Colombia. En ese sentido, señala que la circulación sostenida de armas ilegales se identifica como un factor estructural de riesgo y está asociado a debilidades persistentes en los sistemas de control y trazabilidad.
Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga concentran el 23,8 % de las armas incautadas en el país. Estas ciudades también registran una proporción significativa de delitos cometidos con armas de fuego. El estudio advierte sobre la diversificación del mercado ilegal. A esto se suma el contrabando transnacional de armamento y, también se identifican flujos de armas desde zonas de confrontación armada hacia las ciudades. Por lo que reafirma que este panorama refuerza la necesidad de una respuesta nacional más robusta.
El análisis también evidencia una clara focalización urbana del armamento ilegal. Las cinco principales ciudades concentran el 21,4 % de las amenazas cometidas con arma de fuego. Esta cifra refleja una presión constante sobre la seguridad ciudadana. Además, afecta dinámicas económicas estratégicas en los principales centros urbanos. Así mismo, la presencia de armas ilegales incide en la actividad comercial y empresarial y genera impactos en la movilidad y el uso del espacio público. Por ende, Asocapitales advierte que estas condiciones debilitan la gobernabilidad local ya que para ellos, sin apoyo nacional, las capacidades locales resultan insuficientes.
Finalmente, los indicadores de delitos con arma de fuego por cada 100.000 habitantes permiten dimensionar la magnitud del riesgo. Bucaramanga registra una tasa de 834,5 casos, seguida por Bogotá con 581,7 y Medellín con 507,1. Barranquilla con 301,8 y Cali con 297,1. “Estas tasas son consistentes con escenarios de alta disponibilidad y uso efectivo de armas, que incrementan la letalidad y la probabilidad de hechos de alto impacto en ciudades densamente pobladas”, concluyeron.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




