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7 noviembre, 2025El conjunto ‘escarlata’ ganó una de las tres finales que tenía por delante, victoria clave en Tunja para meterse en el grupo de los ocho.
Terminó la fecha 18 de la Liga, luego de aplazamientos y problemas para reagendar el juego. América y Boyacá Chicó se pusieron al día en el calendario, el conjunto ‘ajedrezado’ más interesado en terminar con decoro y salir del fondo de la tabla, pues ya su único objetivo este semestre estaba resuelto: mantenerse en la primera categoría. Enfrentaba a un América que sí jugaba una final, un duelo donde no había cabida a la especulación y la necesidad de sumar los tres puntos era una obligación. Con esa presión, América planificó un partido que no sufrió y que las individualidades terminaron definiendo.
Apenas iniciaba el juego y América resolvió el compromiso de entrada. No corrían ni cinco minutos cuando el equipo aprovechó la pasividad de una defensa adelantada: jugó al espacio y apareció Tilman, que de afuera hacia dentro atrajo marcas y liberó espacios para que Cavadia, ante las facilidades defensivas, sacara un remate inatajable para el golero Rogerio Caicedo. En el amanecer del juego, América lo ganaba, un factor que terminó condicionando el resto del compromiso.
La rápida apertura del marcador permitió que América jugara mucho más suelto, tranquilo y sereno, manteniéndose bien posicionado. El 4-4-2 no dio ventajas en campo propio ni negoció la intensidad en los duelos, tramitando el juego sin el balón, pero sin sufrir. El rival careció de herramientas para generar fútbol ofensivo y solo tuvo como recurso la media distancia para inquietar la portería de Jorge Soto. Las oportunidades más claras en la primera mitad fueron para el conjunto ‘escarlata’, que por medio de las transiciones encontró espacios.
Segundo tiempo: frío, pesado y de transición
Para la segunda mitad, el partido se equilibró un poco más. La posesión estuvo más dividida y a los dos equipos les pesó el compromiso, quizá por el estado de la cancha y el notorio desgaste. Ambos equipos chocaron bastante y estuvieron imprecisos, los juegos en las áreas fueron escasos. Para América, el partido entró en una sinergia en la que se esperaba más, por la diferencia nominal y por ser el equipo grande del duelo. Sin embargo, el conjunto rojo fue más inteligente y precavido, aprendiendo de su juego por Copa ante Nacional, para darle trámite a la ventaja. Aprovechando a un Chicó jugado en ataque, América lo contraatacó y liquidó el pleito con una jugada 100 % individual de Dylan Borrero, quien con campo abierto, velocidad y destreza se deshizo de su marca y definió con un remate certero para el definitivo 0-2.
“Dios es justo, este equipo tuvo un traspié ante Nacional, pero se repuso con humildad y ganas, con un equipo que está unido. Acá es una plaza muy difícil, somos el primer equipo que gana este semestre acá, eso demuestra que las cosas se están haciendo bien, hoy se dio un paso importante, entrar a los 8”, añadió Alex Escobar en conferencia de prensa.
Así las cosas, América, que hace un par de fechas era último de la liga, sigue evidenciando su evolución de la mano de David González, quien recibió el equipo con seis puntos y, de los últimos 30, ha sumado 20, estadística que lo tiene parcialmente en el grupo de los ocho y dependiendo de sí mismo de cara a los juegos ante Unión Magdalena e Independiente Medellín.
Alexander Cortés




