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3 enero, 2026Cúcuta / Catatumbo. La crisis humanitaria en la región del Catatumbo continúa agravándose por los intensos combates entre el ELN y las disidencias de las Farc, una confrontación que ha provocado desplazamientos masivos, confinamientos y amenazas directas contra líderes sociales y comunales.
De acuerdo con la Personería de Cúcuta, en los últimos quince días al menos 500 personas desplazadas han llegado a la capital de Norte de Santander, huyendo de la violencia que se concentra principalmente en municipios como Tibú y El Tarra, donde el orden público sigue siendo altamente inestable.
El panorama es especialmente crítico en sectores como Filogringo, donde los enfrentamientos armados se han intensificado en los últimos días, aumentando el número de familias confinadas y obligadas a abandonar sus hogares para no quedar en medio del fuego cruzado.
La Personería de Cúcuta, que atiende a la población desplazada, denunció que líderes sociales y comunales están siendo amenazados de muerte, razón por la cual muchos han optado por salir de la región ante el temor de ser asesinados.
La personera de Cúcuta, Ludy Páez, explicó en declaraciones a La FM que en numerosos casos las amenazas son directas y provienen de los grupos armados ilegales, quienes imponen plazos extremadamente cortos para abandonar el territorio.
Según la funcionaria, muchas personas huyen para no quedar atrapadas en los enfrentamientos, pero la situación es aún más delicada para los líderes comunitarios, a quienes se les ha dado menos de 24 horas para salir, lo que los obliga a desplazarse de manera inmediata sin alternativas.

Páez señaló que este escenario ha incrementado el flujo de desplazados hacia el casco urbano de Tibú y hacia Cúcuta, donde actualmente reciben ayuda humanitaria y asistencia integral, aunque las capacidades institucionales comienzan a verse desbordadas.
Ante la magnitud de la crisis, la Personería de Cúcuta pidió al Gobierno Nacional reforzar las medidas de seguridad y protección para la población desplazada, con el objetivo de evitar que el drama humanitario continúe profundizándose en el Catatumbo.
Desde el Ministerio Público advirtieron que entre los afectados hay niños, mujeres embarazadas y adultos mayores en condiciones extremadamente vulnerables, por lo que urgieron una intervención militar que permita estabilizar la zona y frenar el desplazamiento forzado.
A este llamado se sumaron los alcaldes de Tibú y El Tarra, quienes lanzaron un S.O.S. para que cese la violencia en el Catatumbo y se respete plenamente a la población civil, así como a la misión médica, que también ha sido afectada en medio de los enfrentamientos.
El alcalde de Tibú, Richard Claro, exigió que la comunidad civil sea excluida del conflicto armado, se garantice el respeto al derecho internacional humanitario y se permita la instalación de un corredor humanitario que facilite la atención a las víctimas.
Por su parte, el alcalde de El Tarra, Eyder Robles Ortiz, advirtió que la situación en Filogringo es crítica, al punto que varias personas heridas no han podido ser evacuadas debido al fuerte control territorial que ejercen los grupos armados ilegales.
En este contexto, el Ejército Nacional confirmó el desarrollo de operaciones terrestres y aéreas con el objetivo de recuperar el control y la seguridad en Filogringo, considerado uno de los puntos más neurálgicos del actual conflicto en el Catatumbo.
Humberto ‘ Toto’ Torres




