
“Él tiene ilusión, quiere ser campeón y se trata de que todos lo entendamos”: Ambriz respaldó a James Rodríguez tras la primera práctica
30 septiembre, 2025
Día del podcast: más oyentes, más historias, más presión por contar bien
30 septiembre, 2025María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo-Americana de Comercio (AmCham), encendió las alarmas sobre el impacto económico que está generando la pérdida de visas del presidente Gustavo Petro y varios miembros de su gabinete. La dirigente gremial, con años de experiencia en relaciones comerciales bilaterales, advirtió que “cada acción que le suma a una relación que ya es compleja, pues no facilita su conducción”.
Aunque aclaró que la revocatoria de visas no significa una ruptura total de relaciones, Lacouture fue contundente al señalar que “cada acción que el presidente Gustavo Petro hace en confrontación… pone en riesgo una relación que genera beneficios para Colombia”. Sus palabras llegan en un momento particularmente delicado para la diplomacia y economía colombianas.
El costo real de la diplomacia virtual
Más allá del simbolismo político, la presidenta de AmCham detalló cómo las restricciones de viaje afectan operativamente la relación bilateral. “Una cosa es estar presencial y otra cosa es hacerlo por Zoom”, explicó, añadiendo que aunque es posible reunirse virtualmente, “no es la forma óptima de poder desarrollar una relación” para los temas cruciales que manejan los ministros.
Pero quizás lo más revelador fue su advertencia sobre el impacto a largo plazo: “El problema va a ser cuando dejen de ser ministro y quieran, como dice el presidente, llevar a sus nietos, a sus hijos a ver el Pato Donald y no lo puedan hacer”. Una metáfora cotidiana que esconde graves consecuencias personales y profesionales para los funcionarios afectados.
Consecuencias tangibles para la economía nacional
Lacouture no dejó dudas sobre dónde recaerán finalmente los efectos de esta confrontación: “Ese impacto que vamos a ver si se mantiene esta confrontación, pues es responsabilidad única del gobierno de Gustavo Petro”. Entre las áreas afectadas mencionó explícitamente exportaciones, turismo, inversiones, cooperación y, especialmente, la generación de empleo.
Los números que entregó son elocuentes: mientras las exportaciones a China cayeron 43%, las ventas a Estados Unidos crecieron 8% entre enero y julio. “Con China son muchas promesas, pocas realidades”, contrastó la experta, destacando que el sector floricultor, que genera “16 empleos por hectárea” y más de 200.000 puestos de trabajo, depende crucialmente del mercado estadounidense.
El TLC: entre mejoras y riesgos
Sobre el Tratado de Libre Comercio, Lacouture trazó una línea clara entre mejorar lo existente y aventurarse a una renegociación completa. “Renegociar es otro cantar”, advirtió, señalando que “ese proceso de renegociar hoy en día con las posibilidades que tiene Colombia… es limitado”. En cambio, abogó por reformas puntuales que permitan “reformar aquellas acciones que permitan mejorar, tanto para Colombia como para Estados Unidos, los beneficios que trae el acuerdo comercial”.
Finalmente, reveló que desde el 26 de enero trabajan en “separar la relación comercial de la política” mediante gestiones con autoridades estadounidenses. Su mensaje final resonó como una advertencia meditada: “Cada día trae su afán y, definitivamente, cada acción que el presidente Gustavo Petro hace en confrontación… puede tener implicaciones en el desarrollo económico del país”, cerrando una intervención que transforma la crisis diplomática en una alerta económica con nombres, apellidos y números concretos.
Humberto ‘Toto’ Torres




