
En vez de mantener la certificación como tendencia natural de varias décadas, el país se ve ahora afanosamente abocado a evitar la descertificación.
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12 septiembre, 2025La capital del país enfrenta un panorama crítico en la gestión de sus residuos. Tras más de 20 días sin que el alcalde Carlos Fernando Galán designe un director o directora en la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), la ciudad acumula cerca de 700 puntos críticos de basura, que hoy se han convertido en focos de plagas, malos olores y riesgo sanitario.
El vacío de liderazgo en la entidad responsable del aseo de Bogotá ha encendido las alarmas en el Concejo Distrital, que advierte sobre la inminencia de una crisis semejante o incluso peor a la que vivió la ciudad en 2013, durante la administración de Gustavo Petro.
El concejal Leandro Castellanos calificó la situación como una consecuencia de la improvisación y de la falta de liderazgo en la UAESP.
“Es urgente que el alcalde actúe con celeridad y nombre de inmediato una cabeza visible que asuma esta crisis, antes de que Bogotá termine convertida en un vertedero a cielo abierto”, afirmó.
Por su parte, Juan David Quintero, vicepresidente del Concejo de Bogotá, pidió la declaratoria inmediata de emergencia sanitaria, advirtiendo que la ciudad se acerca al colapso del sistema de recolección.
“Necesitamos declarar la emergencia ya o estaremos en una crisis peor que la de Petro. Galán fue el líder de la emergencia del agua y de los incendios, ahora necesitamos que sea el líder de la emergencia de las basuras”, señaló.

Quintero denunció que, pese a que existen acciones claras dentro de las competencias de varias entidades, no se están aplicando. Entre ellas mencionó:
· Secretaría de Gobierno: sancionar a quienes arrojen basura en espacio público, en especial restaurantes y comercios.
· Secretaría de Cultura: lanzar una campaña masiva de cultura ciudadana.
· Secretaría de Integración Social: reforzar la política de habitantes de calle para evitar que continúen rompiendo bolsas.
· UAESP: garantizar los horarios de recolección, así como el barrido y la recolección de residuos.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Según la UAESP, a agosto de 2025 Bogotá cuenta con 673 puntos críticos de arrojos clandestinos. Si bien la estrategia “Caza Regueros” ha intervenido más de 263.000 puntos desde su implementación, la acumulación de residuos supera la capacidad de respuesta.
Entre tanto, se estima que 500 toneladas diarias no se recogen y terminan en alcantarillas o ríos, con un costo para el Distrito superior a 30.000 millones de pesos anuales.
Mientras el gobierno distrital centra la discusión en el cambio de esquema de recolección previsto para 2026, los concejales advierten que la crisis es inmediata. “Si no revisamos las capacidades de todo el Distrito en 120 días, será demasiado tarde y no tendremos recolección de basuras por varios días”, alertó Quintero.
La situación pone al alcalde Galán en el centro de la exigencia política: declarar la emergencia sanitaria, asumir la dirección inmediata del problema y garantizar que Bogotá no quede enterrada en basura.
Paola Martínez Burgos




