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5 noviembre, 2026ESET advierte que un acceso no autorizado puede exponer conversaciones, documentos laborales y datos personales, además de facilitar estafas y pérdidas económicas.
El robo de una cuenta de ChatGPT puede tener consecuencias que van mucho más allá de perder el acceso a la plataforma. Un ciberdelincuente podría consultar conversaciones privadas, revisar documentos compartidos y utilizar información personal o laboral para cometer fraudes, según una advertencia de ESET Latinoamérica divulgada en Colombia.
El riesgo aumenta a medida que las personas utilizan esta herramienta de inteligencia artificial para organizar proyectos, analizar propuestas comerciales, resolver asuntos laborales o compartir documentos. Cada consulta puede contener información sobre sus actividades, relaciones, responsabilidades y preocupaciones.
La exposición también puede afectar a terceros, especialmente cuando los usuarios incorporan contratos, datos de clientes o archivos internos de sus empresas en las conversaciones.
Seis riesgos de perder el control de una cuenta de ChatGPT
ESET identifica varios escenarios que pueden presentarse cuando un atacante consigue ingresar a una cuenta. Su alcance depende de la información almacenada, las funciones habilitadas y los servicios conectados.
Entre los principales riesgos están:
– Exposición de información sensible: el atacante podría consultar conversaciones, documentos compartidos, datos personales, información laboral e incluso detalles relacionados con estudios médicos o proyectos confidenciales.
– Estafas más convincentes: la información disponible permitiría conocer intereses, relaciones personales y contactos profesionales para diseñar ataques de ingeniería social más creíbles.
– Exposición de datos de terceros: contratos, archivos empresariales y datos de clientes podrían quedar comprometidos, extendiendo el incidente a compañeros de trabajo y organizaciones.
– Uso indebido de herramientas conectadas: dependiendo de los permisos y las integraciones habilitadas, el atacante podría consultar documentos o utilizar funciones asociadas a otros servicios. Por ejemplo, si existe una conexión para enviar correos electrónicos, podría hacerse pasar por el titular de la cuenta.
– Pérdidas económicas: si la cuenta tiene acceso a créditos de API, funciones de pago o recursos facturables, podrían generarse consumos no autorizados.
– Pérdida definitiva del acceso: un atacante podría modificar configuraciones de seguridad e intentar impedir que el propietario recupere su cuenta.
¿Cómo pueden robar una cuenta de ChatGPT?
La compañía identifica tres mecanismos frecuentes que utilizan los ciberdelincuentes para apropiarse de las credenciales o acceder a sesiones abiertas.
1. Phishing: los atacantes envían correos electrónicos o mensajes que aparentan provenir de ChatGPT u OpenAI. Con advertencias sobre supuestos problemas de seguridad o inicios de sesión sospechosos, buscan que el usuario ingrese sus datos en páginas falsas.
2. Contraseñas reutilizadas: utilizar la misma clave en ChatGPT, el correo electrónico y otras plataformas facilita el acceso no autorizado. Los delincuentes pueden aprovechar credenciales filtradas para intentar ingresar a diferentes servicios mediante una técnica conocida como credential stuffing.
3. Dispositivos comprometidos o sesiones abiertas: un equipo infectado con programas maliciosos puede facilitar el robo de credenciales. También existe el riesgo de dejar una sesión abierta en computadores compartidos, dispositivos ajenos o equipos extraviados.
Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, explicó que la gravedad del incidente depende del uso que cada persona le dé a ChatGPT, la información que comparta y los servicios que tenga conectados.
¿Qué hacer si alguien entra a tu cuenta de ChatGPT?
Si sospechas que otra persona accedió a tu cuenta sin autorización, ESET recomienda actuar rápidamente para recuperar el control y evitar que el atacante continúe conectado.
Estas son las cinco medidas sugeridas por la compañía:
1. Cambiar la contraseña: establece una clave nueva, robusta y diferente a la que utilizas en otros servicios. Si ingresas mediante Google o Microsoft, cambia también la contraseña de esa cuenta.
2. Cerrar todas las sesiones activas: ingresa a la configuración de seguridad de ChatGPT y utiliza la opción para cerrar las sesiones abiertas en otros dispositivos.
3. Revisar la actividad: verifica si existen conversaciones, acciones, inicios de sesión o modificaciones de seguridad que no reconozcas.
4. Activar la autenticación de dos factores: habilita esta protección después de cambiar la contraseña y cerrar las sesiones. Así, un atacante que conozca tu clave necesitará superar una segunda comprobación para ingresar.
5. Contactar al soporte oficial: si no puedes recuperar el acceso o detectas actividad sospechosa, comunícate con OpenAI a través de su Centro de ayuda.
La información que compartes también requiere protección
ESET recomienda utilizar contraseñas únicas, activar la autenticación de dos factores, mantener actualizados los dispositivos y desconfiar de mensajes inesperados que soliciten verificar datos o resolver supuestos problemas de seguridad.
También aconseja evitar compartir contraseñas, información financiera y documentos confidenciales, además de revisar los permisos de las aplicaciones e integraciones conectadas.
El uso de herramientas de inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para la privacidad digital. A medida que ChatGPT se incorpora a las actividades personales y laborales, proteger la cuenta también significa proteger los documentos, las conversaciones y la información de otras personas que se comparten en ella.
Fuente: ESET Latinoamérica. Información y recomendaciones de seguridad digital.




