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14 octubre, 2026Carlos Mario Zuluaga cuestionó las condiciones del estadio tras la cancelación del partido entre Millonarios y Once Caldas y advirtió que faltan siete conciertos en 2026.
El presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, denunció incumplimientos de Sencia en las condiciones de entrega de la cancha de El Campín, en Bogotá, después de que se cancelara el partido entre Millonarios y Once Caldas, correspondiente a la fecha 13 de la Liga BetPlay II-2026. El dirigente advirtió que el estado del césped genera incertidumbre sobre los próximos encuentros del fútbol profesional colombiano.
“Así es imposible hacer un partido de fútbol”, afirmó Zuluaga al cuestionar las condiciones del terreno de juego. Según explicó, los problemas de la gramilla se presentan desde hace dos años y no corresponden a un episodio aislado.
El dirigente señaló que el operador del escenario debe garantizar condiciones mínimas para la práctica del fútbol, incluso cuando el estadio también recibe conciertos y otros espectáculos culturales. A su juicio, el estado de la cancha evidencia fallas que afectan la programación deportiva.
Siete conciertos aumentan la preocupación por El Campín
Zuluaga advirtió que la agenda de espectáculos prevista para lo que resta de 2026 podría agravar la situación y generar nuevas dificultades para cumplir el calendario de la Liga BetPlay.
“Ayer fue la tapa, lo advertimos con tiempo”, expresó el presidente de la Dimayor, quien aseguró que la entidad había discutido con el Puesto de Mando Unificado (PMU) y la Alcaldía de Bogotá la imposibilidad de disputar el encuentro.
El dirigente agregó que todavía están programados siete conciertos hasta diciembre, entre ellos una presentación de Karol G durante el periodo de las finales del fútbol colombiano. La coincidencia entre los eventos musicales y la competencia deportiva mantiene abierta la preocupación por la recuperación del césped y la disponibilidad del estadio.
¿Por qué cancelaron Millonarios vs. Once Caldas?
La suspensión se confirmó pocos minutos antes del inicio del partido, cuando se retiró la cubierta que protegía la gramilla y se realizó la inspección definitiva del terreno.
Zuluaga sostuvo que la Dimayor estuvo pendiente de los trabajos de instalación y de las recomendaciones técnicas. Según su versión, los agrónomos a cargo aseguraban que el césped se adheriría al suelo y que el encuentro podría disputarse.
“Lo tenemos por escrito, lo tenemos en video, en grabaciones”, afirmó al referirse a los registros que, según dijo, respaldan las advertencias y el seguimiento realizado antes de la cancelación.
La decisión final se tomó después de la revisión del árbitro y de las personas encargadas de verificar las condiciones de la cancha. Zuluaga explicó que las anomalías quedaron expuestas cuando se retiró la protección y que, en esas condiciones, no era posible garantizar el desarrollo del espectáculo deportivo.
Dimayor asume gastos y los hinchas quedan afectados
La cancelación también genera costos logísticos para la organización del torneo. Zuluaga indicó que la Dimayor está asumiendo los gastos de traslado y hospedaje de los clubes afectados por este tipo de situaciones.
Sin embargo, el dirigente puso el foco en los aficionados que habían comprado sus abonos y se desplazaron al estadio para acompañar a Millonarios. “Millonarios tiene buena hinchada que está abonada y tiene derecho a disfrutar del escenario”, manifestó.
La suspensión dejó en evidencia las consecuencias que el estado del campo puede tener sobre los equipos, la programación del campeonato y los seguidores que esperan asistir a los partidos.
En duda el partido entre Santa Fe y Jaguares
La preocupación se extiende a los próximos compromisos programados en El Campín. Zuluaga confirmó que habló con los presidentes de los clubes y que la Dimayor realizará nuevas inspecciones antes de tomar decisiones sobre los encuentros pendientes.
Entre los partidos bajo observación está el de Santa Fe contra Jaguares, cuya realización dependerá de la evolución de las condiciones del terreno de juego.
“Es un tapete, la gramilla no está pegada con el suelo y así es imposible hacer un partido de fútbol”, advirtió el dirigente.
El panorama deja bajo presión al operador del estadio y a las autoridades encargadas de supervisar sus condiciones. La recuperación efectiva del césped y las garantías para su uso deportivo serán determinantes para evitar nuevas cancelaciones en un calendario que todavía debe compartir el escenario con varios espectáculos musicales.




