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29 septiembre, 2026El crecimiento de los creadores digitales está transformando la manera de consumir información y abre un nuevo debate en Colombia sobre credibilidad, responsabilidad, profesionalización y regulación.
Durante décadas, para millones de colombianos informarse significaba encender la radio, ver el noticiero de la noche o leer el periódico. Hoy, una parte importante de esa rutina ocurre en otro lugar: la pantalla del celular.
Redes sociales, plataformas digitales, medios tradicionales y creadores de contenido conviven ahora en un mismo espacio y compiten —o se complementan— por algo especialmente valioso: la atención y la confianza de las audiencias.
El cambio plantea una pregunta que va mucho más allá de las redes sociales: ¿quiénes están informando hoy a los colombianos y qué responsabilidades deberían asumir quienes tienen la capacidad de llegar diariamente a miles de personas?
Periodistas y creadores: ¿competidores o aliados?
La transformación digital ha cambiado la relación de las personas con la información.
Mientras los medios tradicionales mantienen estructuras asociadas a la investigación, la verificación y la producción periodística, los creadores digitales han desarrollado nuevas formas de comunicarse directamente con comunidades y generar conversaciones alrededor de temas cotidianos, tendencias, entretenimiento, opinión e información.
Pero la aparición de estos nuevos actores no necesariamente tiene que entenderse como una disputa entre dos mundos.
También puede representar una oportunidad para combinar la experiencia y los procesos del periodismo con la cercanía, velocidad y capacidad de conexión que caracterizan a las nuevas plataformas.
Y es justamente en medio de esta transformación donde aparece Juan Sebastián Giraldo, empresario y líder del ecosistema digital colombiano, quien viene impulsando una estructura que reúne alrededor de 35.000 creadores en 33 seccionales del país.
La dimensión de esta comunidad pone sobre la mesa un fenómeno que empieza a trascender las redes sociales: la creación de contenido se está convirtiendo también en una actividad económica que busca mayor organización, representación y profesionalización.
De publicar contenido a ejercer una actividad profesional
Tener miles de seguidores ya no significa únicamente tener una audiencia.
Para muchos creadores, las plataformas digitales se han convertido en un espacio de trabajo en el que existen contratos, relaciones con empresas, ingresos publicitarios, obligaciones comerciales y responsabilidades frente a quienes consumen sus contenidos.
Ese crecimiento plantea nuevas preguntas.
¿Qué ocurre cuando una recomendación es en realidad publicidad? ¿Qué responsabilidades tiene un creador frente a su audiencia? ¿Cómo deberían estructurarse los contratos con las marcas? ¿Qué derechos tienen quienes trabajan en esta industria? ¿Y hasta dónde debería llegar su regulación?
Son discusiones que empiezan a cobrar relevancia a medida que aumenta el peso económico y comunicativo del sector.
Desde su trabajo con esta comunidad, Juan Sebastián Giraldo busca precisamente avanzar en la organización y profesionalización de los creadores digitales, generando espacios de interlocución con empresas, instituciones, medios de comunicación y autoridades.
Su planteamiento parte de una realidad: si la creación de contenido se está convirtiendo en una profesión y una actividad empresarial, quienes participan en ella también necesitan comprender las responsabilidades económicas, comerciales y legales que esto implica.
El siguiente debate: las reglas del mundo digital
La regulación puede convertirse en uno de los grandes capítulos de esta transformación.
Publicidad, transparencia frente a las audiencias, contratos, derechos y deberes forman parte de una conversación que involucra no solamente a los creadores.
También interesa a las empresas que contratan sus servicios, a las instituciones que eventualmente deben establecer reglas y a los medios de comunicación que ahora comparten el ecosistema informativo con nuevos actores.
Uno de los ejes del trabajo liderado por Giraldo es precisamente preparar al sector para esas conversaciones, promoviendo una mayor organización y espacios de diálogo alrededor de las reglas que podrían marcar el futuro de esta actividad en Colombia.
La discusión resulta especialmente relevante porque detrás de cada publicación puede existir algo más que entretenimiento: puede haber una relación comercial, una recomendación, una opinión o información capaz de llegar a comunidades enteras.
35.000 creadores y una industria que busca organizarse
La estructura de 35.000 creadores distribuidos en 33 seccionales impulsada por Juan Sebastián Giraldo permite dimensionar hasta qué punto esta actividad está dejando de ser un fenómeno aislado de las redes sociales.
La apuesta es avanzar hacia un ecosistema con mayor capacidad de representación, herramientas empresariales y canales de interlocución con otros sectores de la economía y las instituciones.
En ese escenario, el creador comienza a ser visto no solamente como alguien que publica videos, fotografías o mensajes en internet, sino como parte de una actividad que genera relaciones comerciales, comunidades, oportunidades económicas y, en determinados casos, nuevas formas de comunicar e informar.
La información ya no vive en un solo lugar
Probablemente el cambio más importante no esté ocurriendo únicamente en los medios ni en las redes sociales.
Está ocurriendo en las audiencias.
Una misma persona puede escuchar radio en la mañana, revisar las noticias desde su celular durante el día, encontrarse con la explicación de un creador digital en una red social y terminar la noche viendo un noticiero.
Las fronteras entre medios, plataformas y comunidades son cada vez menos rígidas.
Por eso, más que preguntarse si los creadores reemplazarán a los medios tradicionales, la discusión empieza a trasladarse hacia otro terreno: cómo pueden convivir estos nuevos actores y qué estándares de responsabilidad, transparencia y profesionalización deberían acompañar esa transformación.
Para Giraldo, organizar a miles de creadores forma parte de esa transición: convertir una actividad que creció rápidamente alrededor de las plataformas en un sector capaz de dialogar con empresas, instituciones, autoridades y medios.
Colombia está apenas comenzando a responder muchas de estas preguntas.
Pero una cosa ya cambió: el noticiero dejó de ser el único lugar donde comienza una noticia. Hoy, para millones de personas, también puede comenzar en la pantalla de un celular.
Sala Digital Colmundo




