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1 septiembre, 2026Con la incorporación de más de 415 buses eléctricos en 2026 y 269 en 2027 al sistema, Bogotá sigue dando pasos firmes hacia un transporte público más moderno y sostenible. Sin embargo, transformar el servicio no depende únicamente de sumar nueva flota o renovar la infraestructura; también requiere mirar la forma en que habitamos la ciudad durante cada trayecto.
El viaje de un usuario comienza mucho antes de abordar un bus. Incluye planificar la ruta, recargar la tarjeta Tullave, ingresar a la estación, encontrar el punto de abordaje, esperar, subir, desplazarse dentro del vehículo y, finalmente, descender en el destino. Cada una de estas etapas suma minutos y, aunque muchas responden a la logística propia del sistema, otras tantas están literalmente en nuestras manos.
Innovación al servicio del usuario
Desde TRANSMILENIO S.A. trabajamos de manera continua para simplificar cada fase del recorrido. Hoy contamos con herramientas diseñadas para hacer la experiencia más ágil y predecible:
● TransMiApp: permite consultar la llegada de los buses en tiempo real y evaluar rutas alternativas.
● Recarga digital: reduce los tiempos de espera al evitar las filas en las taquillas.
● Infraestructura informativa: la nueva señalética, los paneles digitales en las estaciones y las pantallas a bordo facilitan la orientación y permiten anticipar cada parada.
No obstante, existe un factor determinante que ninguna tecnología puede reemplazar por sí sola: la cultura ciudadana y el comportamiento de los usuarios.
Pequeñas acciones, grandes resultados
Prácticas sencillas como hacer una fila ordenada, permitir que otros usuarios salgan antes de ingresar, no bloquear los accesos y distribuirse de manera uniforme dentro del bus pueden parecer detalles menores. Sin embargo, cuando miles de personas las ponen en práctica a diario, su impacto positivo se multiplica.
El dato: intervenciones realizadas en puntos de alta afluencia, como Calle 100, Alcalá, Portal Américas o la troncal Caracas Centro, demuestran que organizar las filas y permitir el descenso previo puede reducir hasta tres veces el tiempo de abordaje frente a estaciones donde se obstruye el paso.
El mismo principio aplica al interior del vehículo. Evitar la aglomeración junto a las puertas y aprovechar todo el espacio disponible agiliza las paradas y permite que el bus opere de manera más fluida y eficiente.
La ciencia detrás de la percepción del tiempo
El comportamiento dentro del sistema no solo impacta la puntualidad, sino también la tranquilidad de los pasajeros.
De acuerdo con el Transit Capacity and Quality of Service Manual, la percepción del tiempo de espera puede duplicarse cuando el entorno genera incertidumbre o incomodidad.
Por eso, mejorar la experiencia de viaje no consiste únicamente en restar minutos al reloj. También se trata de lograr que esos minutos transcurran en un ambiente predecible, cómodo y respetuoso. Cada usuario contribuye a dignificar los espacios que compartimos.
Un compromiso compartido
Seguiremos avanzando en la incorporación de flota de última tecnología, la mejora de las estaciones y el desarrollo de nuevas herramientas digitales. Pero esta transformación no es tarea exclusiva de la administración.
Cada vez que cedemos el paso, nos distribuimos dentro del bus o evitamos bloquear una puerta, hacemos que el trayecto de alguien más sea un poco mejor.
La evolución de TransMilenio no se construye únicamente con grandes obras. También empieza con la empatía de recordar que, a nuestro lado, miles de bogotanos buscan, como nosotros, llegar bien a su destino.
¡Un mejor viaje lo construimos entre todos!
Por Jaime Enrique Monroy
Subgerente de Operaciones de TRANSMILENIO S.A.




