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14 agosto, 2026El web scraping permite analizar grandes volúmenes de información, pero también puede exponer datos personales y facilitar fraudes.
El web scraping se ha convertido en una herramienta utilizada por empresas para recopilar y analizar grandes cantidades de información disponible en internet. La técnica permite estudiar precios, tendencias, redes sociales y competencia, pero también puede ser aprovechada por ciberdelincuentes para obtener datos sensibles.
La práctica consiste en automatizar la extracción de información de sitios web y redes sociales mediante herramientas, extensiones o bibliotecas. Su utilización puede tener fines comerciales y de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), siempre que se respeten las normas aplicables al tratamiento de los datos.
David González, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica, explica que las herramientas de scraping no son ilegales por sí mismas. El riesgo aparece cuando se utilizan para recopilar datos personales o propiedad intelectual de manera que pueda vulnerar las normas de privacidad.
¿Para qué utilizan las empresas el web scraping?
Entre los usos más frecuentes aparecen el monitoreo de precios, el seguimiento de contenido en redes sociales y la recopilación de noticias especializadas. Estas aplicaciones permiten obtener información de distintos sitios y analizarla para tomar decisiones comerciales.
El crecimiento de la actividad automatizada también ha cambiado el tráfico de internet. Según los datos citados en el material, los bots representaron el 57 % del tráfico web frente al 42 % generado por humanos hasta junio de 2026.
El problema aparece cuando la extracción de información tiene como objetivo obtener datos que posteriormente puedan utilizarse para atacar a una organización o a sus usuarios. Que una información sea pública no significa automáticamente que su recopilación y utilización sean legales o éticas.
Los riesgos detrás del scraping malicioso
Uno de los principales peligros es la violación de la privacidad. Los delincuentes pueden recopilar información personal publicada en internet y utilizarla posteriormente para construir perfiles o desarrollar ataques dirigidos.
Los datos obtenidos también pueden alimentar fraudes, estafas y ataques de ingeniería social. Una mayor cantidad de información sobre una persona o una organización puede permitir que los delincuentes diseñen engaños más personalizados, incluidos ataques de tipo spearphishing.
El scraping masivo puede generar además un impacto directo sobre los sitios consultados. El incremento de solicitudes automatizadas consume recursos de los servidores y puede provocar lentitud o interrupciones temporales en las páginas web.
La exposición de información también puede terminar afectando la reputación de una compañía. Cuando datos personales o sensibles quedan expuestos y son utilizados con fines maliciosos, la organización puede enfrentar consecuencias legales, financieras y pérdida de confianza.
¿Cómo pueden protegerse las organizaciones?
El material plantea seis medidas para reducir los riesgos asociados al scraping malicioso. Entre ellas aparecen el bloqueo de direcciones IP, una configuración adecuada del archivo robots.txt y el filtrado de solicitudes mediante agentes.
También se recomienda utilizar CAPTCHA y honeypots, herramientas que permiten diferenciar usuarios humanos de programas automatizados o detectar comportamientos asociados con posibles ataques.
La protección no depende únicamente de herramientas técnicas. La llamada higiene digital busca limitar la cantidad de información personal que las organizaciones exponen públicamente y fortalecer la capacitación de sus trabajadores frente a posibles amenazas.
Desde ESET advierten que una organización que no protege adecuadamente sus datos, recursos y propiedad intelectual puede terminar facilitando fraudes más sofisticados y pérdidas financieras, incluso cuando determinadas prácticas de scraping sean legales.
El reto para las empresas está, entonces, en encontrar un equilibrio entre aprovechar la información disponible en internet y proteger aquello que no debería quedar expuesto. El web scraping seguirá siendo una herramienta útil, pero su crecimiento también obliga a reforzar la seguridad, la privacidad y los controles sobre los datos publicados en línea.




