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11 agosto, 2026La entidad pidió a administradores y consejos de propiedad horizontal revisar las pólizas, reportar daños y verificar las condiciones de seguridad de los edificios afectados.
La Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá pidió activar las pólizas de las copropiedades tras el fuerte sismo registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, que dejó víctimas mortales, personas heridas y daños en viviendas, edificios e infraestructura de distintos municipios y ciudades del país.
El llamado está dirigido principalmente a administradores, representantes legales y consejos de administración de edificios y conjuntos residenciales, quienes deberán revisar las coberturas contratadas y adelantar ante las aseguradoras las reclamaciones correspondientes por los daños ocasionados.
“En momentos como este, nuestra prioridad debe ser la vida y la seguridad de las personas, pero también debemos actuar rápidamente para proteger los hogares y el patrimonio de miles de familias”, señaló Lina María Torrado, presidente ejecutiva de la Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá.
La dirigente pidió a las administraciones “activar los mecanismos de protección con los que cuentan” y realizar las gestiones necesarias frente a las compañías aseguradoras para determinar el alcance de los daños y las reparaciones que correspondan.
¿Qué deben revisar las copropiedades tras el sismo?
La Lonja recordó que la Ley 675 de 2001 obliga a las copropiedades a contar con pólizas que cubran incendio y terremoto sobre los bienes comunes. La norma también establece que, cuando corresponda, las indemnizaciones deben destinarse inicialmente a la reconstrucción del edificio o conjunto.
Por eso, el primer paso consiste en revisar las pólizas vigentes y confirmar qué daños ocasionados por el terremoto están cubiertos. La administración debe reportar el siniestro oportunamente y solicitar a la aseguradora la inspección y valoración de las afectaciones.
Las copropiedades también deberán verificar si contrataron coberturas adicionales, entre ellas las relacionadas con gastos de alojamiento temporal para familias afectadas, siempre que estas condiciones estén contempladas en el contrato de seguro.
La entidad recomendó adelantar las reparaciones necesarias para recuperar las condiciones de seguridad y conservar el patrimonio de los propietarios. Antes de permitir el ingreso o permanencia de personas en inmuebles afectados estructuralmente, deberán existir conceptos y evaluaciones técnicas que determinen si la edificación es segura.
La seguridad de los edificios, en el centro de la emergencia
El llamado de la Lonja no se limita a la reclamación económica. La organización pidió que las administraciones mantengan informados a los copropietarios sobre el estado de los daños, las reclamaciones ante las aseguradoras y las medidas de seguridad adoptadas.
La preocupación adquiere relevancia en edificios y conjuntos donde una afectación en bienes comunes puede comprometer la estabilidad y funcionamiento de toda la copropiedad. Entre estos elementos están estructuras, cimientos, fachadas, cubiertas e instalaciones comunes.
Para la Lonja, el seguro no debe verse únicamente como un requisito establecido por la ley o como un gasto dentro del presupuesto de administración. La entidad lo considera una herramienta de gestión del riesgo y protección del patrimonio frente a emergencias que pueden afectar simultáneamente a numerosas familias.
La activación rápida de una póliza puede facilitar la valoración de los daños, determinar las obras necesarias y definir los recursos disponibles para atender la emergencia. También permite que las copropiedades tengan mayor capacidad para enfrentar las consecuencias económicas derivadas del desastre.
El llamado también apunta a la prevención
Una vez atendida la emergencia inmediata, la Lonja pidió a administradores, consejos de administración y propietarios revisar sus protocolos de prevención, mantenimiento, gestión del riesgo y aseguramiento.
La organización considera que el sismo debe servir para identificar posibles vacíos en la preparación de los edificios y conjuntos residenciales. La revisión de las pólizas, sus exclusiones y coberturas puede evitar que una copropiedad descubra después de un desastre que no cuenta con la protección que esperaba.
Mientras avanzan las labores de atención de las personas afectadas y la evaluación de los inmuebles, la Lonja reiteró su respaldo a las familias damnificadas y reconoció el trabajo de organismos de socorro, autoridades territoriales y administradores de las copropiedades.
La siguiente etapa estará marcada por la evaluación de los daños y las reclamaciones ante las aseguradoras. Para miles de propietarios, tener una póliza vigente y activarla correctamente puede ser determinante para recuperar sus bienes comunes y afrontar los costos de la reconstrucción.
Humberto ‘Toto’ Torres




