
Gobierno reporta primeros golpes contra disidencias y Clan del Golfo
10 agosto, 2026
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10 agosto, 2026Hernando Forero, cabecilla del frente 28, murió en una operación militar en Mapiripán, mientras las disidencias aumentan su presión en varias regiones.
Hernando Forero Mosquera, alias ‘El Ruso’ o ‘Alemán’, cabecilla del frente 28 de las disidencias de las Farc, murió en una operación de las Fuerzas Militares en zona rural de Mapiripán, Meta. El operativo ocurrió entre el 7 y el 8 de agosto, en medio de una escalada de ataques atribuidos a grupos armados en al menos once departamentos.
Forero era señalado como un hombre cercano a Néstor Gregorio Vera, alias ‘Iván Mordisco’, máximo jefe de una de las principales estructuras disidentes. Aunque su área de influencia criminal se concentraba en Arauca y Casanare, la inteligencia militar logró ubicarlo en Meta y desplegó unidades especiales para perseguirlo.
El Ejército y la Fuerza Aeroespacial reportaron que junto a ‘El Ruso’ murieron otros tres integrantes del frente 28 durante la operación. El enfrentamiento se produjo en zona rural de Mapiripán, un territorio donde las disidencias mantienen disputas por el control de rutas y economías ilegales.
La muerte de Forero golpea una estructura que busca mantener influencia sobre Arauca, Casanare y Guaviare, tres departamentos estratégicos por su ubicación fronteriza y por las rentas derivadas de actividades ilegales. En Arauca y Casanare, además, las organizaciones armadas disputan corredores utilizados para el narcotráfico y otras economías clandestinas.
La ofensiva militar contra estas estructuras comenzó a tomar fuerza desde marzo, cuando las Fuerzas Militares fijaron como uno de sus objetivos a Omar Pardo, alias ‘Antonio Medina’, señalado como uno de los principales cabecillas de las disidencias en la Orinoquía.
Forero había sido cercano a Pardo, según los archivos de inteligencia militar. Para la Fuerza Pública, la operación contra el frente 28 forma parte de una estrategia destinada a reducir la capacidad militar y logística de las disidencias en la Orinoquía, mientras sus diferentes facciones se enfrentan por territorios y economías ilegales.
El escenario se complica en Guaviare. Allí persiste la confrontación entre las estructuras de ‘Mordisco’ y las de Alexander Díaz, alias ‘Calarcá’, quienes mantienen una disputa por el control territorial y las rentas de las economías ilegales. Ambas facciones rompieron sus respectivos procesos de acercamiento con el Gobierno anterior.
El golpe contra ‘El Ruso’ llega, además, en un momento de presión sobre el nuevo Ejecutivo. Entre el 7 y el 8 de agosto, al menos once departamentos registraron ataques, hostigamientos u otros hechos violentos, entre ellos Cesar, Antioquia, Meta y Guaviare.
La Defensoría del Pueblo pidió al Gobierno establecer “una respuesta integral” frente a la escalada armada, que incluya acciones de seguridad, pero también medidas de prevención y protección para los civiles y las comunidades afectadas por la violencia.
La ofensiva militar también produjo resultados contra el Clan del Golfo. En la vereda Liberia, de Anorí, Antioquia, tropas de la Séptima División, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial, la Policía y la Fiscalía, abatieron a dos integrantes de esa organización e incautaron seis fusiles.
De la Espriella utilizó estos resultados para reafirmar la política de seguridad con la que llegó a la Casa de Nariño. “O se someten a la justicia o seguirán cayendo en combate”, afirmó el mandatario, al advertir que la Fuerza Pública mantendrá las operaciones contra las organizaciones armadas.
La muerte de ‘El Ruso’ abre ahora una nueva etapa en la disputa por el control de la Orinoquía. El Gobierno tendrá que demostrar si estos golpes militares consiguen debilitar las estructuras de ‘Mordisco’ o si, por el contrario, provocan nuevos enfrentamientos por el territorio y una respuesta armada en las regiones donde operan las disidencias.




