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30 junio, 2026La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió las alarmas por el riesgo de brotes epidémicos en Venezuela después de los devastadores terremotos que golpearon al país. La entidad advirtió que el colapso parcial de hospitales, las fallas en los servicios de agua y saneamiento y el desplazamiento masivo de personas podrían agravar la emergencia humanitaria.
La advertencia fue realizada este martes por la OMS, que sigue de cerca la evolución de la crisis generada por los dos sismos que sacudieron el norte de Venezuela. Según explicó el portavoz del organismo, los centros asistenciales están operando bajo una presión sin precedentes debido a la llegada masiva de pacientes con traumatismos y lesiones graves, situación que pone a prueba la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Sistema de salud bajo presión extrema
De acuerdo con la organización, muchos hospitales funcionan por encima de su capacidad, mientras médicos y personal sanitario enfrentan una creciente demanda de atención especializada, especialmente en áreas como traumatología, ortopedia y neurocirugía.
La OMS advirtió que las interrupciones en los servicios de salud, junto con los daños en las redes de agua potable y saneamiento, crean condiciones propicias para la aparición de enfermedades infecciosas. A esto se suma el desplazamiento de miles de personas que han abandonado sus hogares tras la tragedia.
Temor por enfermedades prevenibles y transmitidas por vectores
Entre las principales preocupaciones del organismo internacional se encuentra la posibilidad de que resurjan enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina, debido a las dificultades para mantener los programas de inmunización y atención médica en las zonas afectadas.
Asimismo, la OMS alertó que las condiciones actuales podrían favorecer la propagación de enfermedades transmitidas por vectores y por agua contaminada, entre ellas la fiebre amarilla, el dengue, el chikunguña, el zika y la malaria, patologías que históricamente han representado desafíos sanitarios en distintas regiones del país.
Más de 1.700 fallecidos y miles de heridos
El más reciente balance oficial entregado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reporta 1.719 personas fallecidas y 5.034 heridas como consecuencia del doble terremoto.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas mantiene la preocupación por la magnitud de la tragedia y estima que alrededor de 50.000 personas continúan desaparecidas, una cifra que refleja la complejidad de las labores de búsqueda y rescate.
Hospitales afectados y atención limitada
La emergencia también ha impactado directamente la infraestructura sanitaria. Según información recopilada por la OMS, 38 hospitales resultaron afectados por los terremotos, de acuerdo con datos suministrados por la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
Hasta el 27 de junio, el organismo había logrado evaluar la situación de 21 centros de salud ubicados en Caracas y en los estados de La Guaira, Miranda y Falcón. Los informes revelan que tres hospitales se encuentran en estado crítico, mientras que otros seis presentan daños estructurales o funcionan solo de manera parcial.
Aunque varios centros médicos continúan prestando servicios, la capacidad operativa está seriamente comprometida por la alta demanda de pacientes y las dificultades logísticas derivadas del desastre, lo que dificulta la atención oportuna de los afectados.
Colapso forense y dificultades para identificar víctimas
Las primeras evaluaciones de la OMS también evidencian problemas adicionales en la gestión de la emergencia. Entre ellos figuran largas listas de espera para procedimientos quirúrgicos, fallas en los protocolos de bioseguridad y una creciente presión sobre el personal sanitario, que trabaja en condiciones extremas.
A esto se suma el colapso de los servicios forenses y de las morgues, así como las limitaciones en los sistemas de registro de víctimas y seguimiento de personas desaparecidas. Estas dificultades complican tanto la identificación de fallecidos como la localización de miles de personas cuyo paradero aún se desconoce.
Mientras continúan las labores de rescate y atención humanitaria, la OMS insiste en que la prioridad es fortalecer la capacidad de respuesta sanitaria para evitar que la tragedia causada por los terremotos se convierta también en una crisis epidemiológica de gran escala en Venezuela.
Sala Digital Colmundo
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