
Caso Juan Felipe Rincón: juez mantiene en prisión a cuatro implicados por presunta tortura antes del homicidio
26 junio, 2026
Cambio Radical se declara partido de Gobierno y respaldará las reformas de Abelardo de la Espriella
26 junio, 2026El próximo Gobierno enfrentará un panorama fiscal más complejo de lo previsto y deberá impulsar un ajuste estructural para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y preservar la confianza de los mercados. Así lo advirtió el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), organismo técnico encargado de evaluar el cumplimiento de la regla fiscal y emitir recomendaciones sobre la salud financiera del Estado.
Según explicó el presidente del CARF, Carlos Ramírez, las proyecciones para 2026 reflejan un deterioro mayor al estimado inicialmente, situación que obligará a la nueva administración a adoptar medidas permanentes tanto en materia de ingresos como de gasto público.
Ramírez señaló que el déficit fiscal proyectado para este año supera las previsiones oficiales y representa una amenaza para la estabilidad económica del país en el mediano plazo. De acuerdo con los cálculos del organismo, el déficit podría cerrar cerca de los cuatro puntos del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel que considera difícil de sostener debido al impacto que tendría sobre el crecimiento de la deuda pública.
En declaraciones concedidas a Blu Radio, el presidente del CARF explicó que las finanzas públicas continúan registrando un desequilibrio significativo y que las cifras actuales son más preocupantes de lo que se esperaba. Según indicó, el tamaño del déficit previsto para este año supera incluso las estimaciones presentadas previamente por el Gobierno.
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal, aunque no tiene capacidad para imponer decisiones, es una de las principales referencias técnicas para inversionistas, organismos multilaterales y autoridades económicas, debido a su función de monitorear la sostenibilidad fiscal del país.
Ajuste estructural y medidas permanentes
Carlos Ramírez aclaró que cuando el CARF plantea la necesidad de un ajuste estructural, no se refiere únicamente a reducir gastos de manera temporal, sino a implementar cambios de largo plazo que fortalezcan de manera permanente las cuentas públicas.
En ese sentido, sostuvo que el país requiere fuentes de ingresos estables y menos dependientes de variables externas, como ocurre con los recursos provenientes del petróleo. También planteó la necesidad de realizar modificaciones normativas y legales que permitan un manejo más sostenible del gasto estatal.
Entre las alternativas que mencionó figuran la revisión de algunos programas de subsidios y la adopción de medidas orientadas a mejorar el equilibrio entre los ingresos y los gastos del Estado. El objetivo, según explicó, es construir una estructura fiscal menos vulnerable a factores como las fluctuaciones del precio internacional del crudo o los movimientos de la tasa de cambio.
Reforma tributaria, una posibilidad entre varias opciones
Frente a la posibilidad de que el nuevo Gobierno deba promover una reforma tributaria, pese a compromisos previos de no incrementar impuestos, Ramírez afirmó que el fortalecimiento de los ingresos es apenas uno de los desafíos que deberá afrontar la próxima administración.
El economista explicó que el ajuste fiscal exige actuar sobre varios frentes simultáneamente. Entre ellos mencionó el aumento de ingresos, la racionalización del gasto público, la reducción de los costos asociados a la deuda y la promoción de un mayor crecimiento económico.
Asimismo, señaló que una eventual reforma tributaria no sería la única alternativa disponible. También planteó la posibilidad de mejorar la capacidad de recaudo de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y aprovechar de manera más eficiente los ingresos generados por el sector de hidrocarburos.
Un escenario más delicado de lo previsto
Durante la entrevista, Ramírez reconoció que la situación fiscal que recibirá el próximo Gobierno es más compleja que la contemplada inicialmente por las autoridades económicas.
Explicó que, tras el hundimiento de la ley de financiamiento presentada el año anterior, se esperaba la implementación de un ajuste del gasto cercano a dos puntos del PIB. Sin embargo, aseguró que ese recorte no se ha ejecutado, lo que ha contribuido al deterioro progresivo de las cuentas públicas.
La falta de una reducción efectiva del gasto ha profundizado las presiones fiscales y aumentado la preocupación sobre la capacidad del Estado para controlar el crecimiento de la deuda, advirtió el presidente del CARF.
Además, recordó que las experiencias internacionales muestran que los procesos exitosos de consolidación fiscal tienen un elemento común: la credibilidad. Según explicó, los mercados y los acreedores valoran especialmente la existencia de una hoja de ruta clara, realista y cumplible, lo que contribuye a mantener la confianza y facilita el acceso a financiamiento en mejores condiciones.
El debate sobre el cuatro por mil
Otro de los temas abordados fue la propuesta del presidente electo y su fórmula vicepresidencial de eliminar el impuesto del cuatro por mil. Sobre este asunto, Ramírez aclaró que el CARF no emite conceptos sobre decisiones tributarias específicas de cada Gobierno, aunque reconoció que dicho gravamen ha sido objeto de cuestionamientos técnicos durante años.
No obstante, enfatizó que cualquier reducción o eliminación de una fuente de recaudo debe venir acompañada de mecanismos que compensen la pérdida de ingresos para el Estado.
En ese sentido, advirtió que si la nueva administración decide desmontar el cuatro por mil, será indispensable identificar nuevas fuentes de recursos que permitan mantener el equilibrio fiscal y evitar un mayor deterioro de las finanzas públicas, uno de los principales retos que enfrentará el Gobierno entrante.
Sala Digital Colmundo




