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16 junio, 2026La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Astrid Cáceres, descartó que se haya presentado un caso de abuso sexual contra tres menores de edad en un hecho que generó gran preocupación en el norte de Bogotá y que involucró a un ciudadano estadounidense que se encontraba en el país en medio de un proceso de adopción.
La aclaración se produce después de que las imágenes grabadas desde un balcón en el barrio Chicó Navarra, en la localidad de Usaquén, se viralizaran en redes sociales y desencadenaran denuncias ciudadanas sobre un supuesto caso de maltrato o abuso contra un menor. Como resultado de las alertas, las autoridades detuvieron inicialmente al extranjero y abrieron una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Sin embargo, tras las verificaciones adelantadas por las entidades competentes, el hombre recuperó su libertad durante la madrugada de este martes 16 de junio y no fue objeto de imputaciones judiciales. De acuerdo con la directora del ICBF, los exámenes practicados por Medicina Legal no encontraron evidencia de violencia física ni sexual contra los tres hermanos, de 4, 7 y 15 años, quienes actualmente permanecen bajo protección institucional.
“Esto es muy importante aclararlo por los niños, por todo lo que pasó”, afirmó Cáceres, al explicar que las investigaciones realizadas hasta el momento permiten concluir que “está totalmente descartada la violencia sexual con los niños” y que la situación que circuló ampliamente en redes sociales no corresponde al escenario inicialmente planteado por algunos ciudadanos.
¿Qué ocurrió dentro del apartamento?
La directora del ICBF entregó detalles sobre los hechos que se registraron en el apartamento donde se encontraban dos adultos y los tres menores de edad. Según explicó, los niños hacían parte de un proceso de adopción internacional y convivían temporalmente con una pareja procedente de Texas, Estados Unidos, conformada por una mujer y el ciudadano señalado en las denuncias.
Los extranjeros habían ingresado a Colombia el pasado 6 de junio a través del Aeropuerto Internacional El Dorado y se encontraban en la fase final del proceso de adopción. La funcionaria indicó que la familia estaba cumpliendo el período de integración previo a la formalización definitiva del proceso.
Con base en información conocida por la Fiscalía y compartida con el ICBF, Cáceres señaló que dentro de la vivienda se presentó un incidente mientras los menores jugaban con algunos elementos. Según explicó, surgió una situación de tensión relacionada con una de las niñas y posteriormente se produjo una reacción orientada a tranquilizar a otro de los menores.
“Hubo un conflicto con la niña y ahí se desata un poco la necesidad de que el niño tome aire, respire”, relató la directora. No obstante, precisó que las autoridades aún no han determinado completamente si existió algún episodio de atoramiento o dificultad respiratoria, versión que coincide con explicaciones conocidas previamente.
La reacción ciudadana y el impacto en los menores
Cáceres también se refirió a lo ocurrido después de que vecinos del sector alertaran a las autoridades e ingresaran al inmueble para verificar la situación. Según relató, la intervención se produjo en medio de momentos de alta tensión y generó un fuerte impacto emocional en los menores.
La directora describió la forma en que algunas personas irrumpieron en el apartamento para confrontar a los adultos. “Hubo una violencia con la que entraron dos personas a hablar, incluso con los niños en ese momento”, señaló.
Uno de los aspectos que más preocupó al ICBF fue la situación de una de las menores, quien tuvo que actuar como intérprete debido a las barreras idiomáticas existentes entre la pareja estadounidense y quienes se encontraban en el lugar.
“Ella tuvo que traducirle a su mamá lo que estaba ocurriendo y lo que la gente gritaba”, explicó Cáceres, al señalar que la menor intentó defender lo que consideraba su entorno familiar en medio de la confusión generada por los acontecimientos.
La funcionaria enfatizó que comprende la reacción de alerta de la ciudadanía frente a posibles casos de maltrato infantil y destacó la importancia de que las personas denuncien cuando perciban situaciones de riesgo para niños y adolescentes. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad de actuar con prudencia mientras se esclarecen los hechos.
“Hay que intervenir si uno ve que a un niño lo están maltratando”, manifestó, aunque también llamó la atención sobre las consecuencias que pueden tener las acusaciones sin confirmación. Según indicó, los menores manifestaron sentirse agredidos por algunas de las reacciones posteriores al incidente.
Un proceso de adopción que llevaba casi tres años
La directora del ICBF confirmó que los tres hermanos se encontraban en un período de integración de siete días junto a la familia adoptante, una etapa obligatoria dentro de los procesos de adopción internacional.
Durante ese tiempo, explicó, los menores y los futuros padres reciben acompañamiento permanente por parte de las instituciones autorizadas para programas de adopción y de organismos internacionales encargados de supervisar estos procedimientos.
Cáceres señaló que el monitoreo es diario y contempla visitas frecuentes, seguimiento constante y canales de comunicación abiertos para atender cualquier eventualidad durante la convivencia inicial.
Asimismo, reveló que la pareja estadounidense llevaba cerca de tres años adelantando los trámites requeridos para la adopción. El proceso incluyó evaluaciones en su país de origen, postulaciones oficiales, revisiones por parte de entidades autorizadas y el acompañamiento permanente del ICBF.
La directora destacó que el caso atravesó todas las etapas de verificación exigidas por las autoridades colombianas e internacionales, las cuales buscan garantizar que los niños sean integrados a entornos familiares seguros y adecuados.
Mientras avanzan las investigaciones para establecer con precisión cada detalle de lo ocurrido en el apartamento de Chicó Navarra, las autoridades reiteraron que, hasta el momento, no existen evidencias que permitan concluir que los menores fueron víctimas de abuso sexual o maltrato, desvirtuando así las versiones que inicialmente generaron alarma en redes sociales y entre la comunidad.
Sala Digital Colmundo




