
Movistar Team anuncia nómina para el Giro de Italia 2026: sin Nairo Quintana y con Einer Rubio
5 mayo, 2026
Rusia anuncia tregua por el Día de la Victoria y advierte con ataque a Kiev si hay interrupciones
5 mayo, 2026¿Son casos aislados o del inicio de un problema estructural en el sistema de salud?
La falta de liquidez en el sector salud colombiano se acrecienta este mes de mayo con dos anuncios simultáneos en Bogotá. Tanto la Clínica Medical como la Liga Colombiana contra el Cáncer reportaron la suspensión temporal de atenciones en varias de sus sedes, argumentando la falta de pago por parte de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) Sanitas y Famisanar, los cuales acumulan deudas que superan los 4.000 millones de pesos solo en el caso de la liga.
La Clínica Medical, uno de los centros de referencia en la capital, emitió un comunicado oficial en el que detalla las medidas operativas adoptadas desde este martes. Según el documento, las sedes Santa Juliana, Norte, Américas y Toberín dejarán de prestar algunos de sus servicios. En la sede Kennedy, la decisión es más drástica y contempla el cierre total de la Unidad de Cuidado Intensivo Adulto, la Unidad de Cuidado Intermedio Adulto, así como los servicios de hemodinamia y diálisis. La institución aclaró que el análisis sobre el futuro de su talento humano se hará de manera individual, respetando la normatividad vigente. “Somos conscientes del impacto que estas medidas pueden generar y reiteramos nuestro compromiso de mantener una comunicación oportuna y transparente frente a cualquier novedad”, concluye la gerencia de la clínica.
Por su parte, la Liga Colombiana contra el Cáncer confirmó el cierre temporal de su seccional Bogotá, ubicada en la calle 116, una sede que atendía cerca de 4.000 pacientes al mes, principalmente en servicios de diagnóstico temprano y consulta de especialidades no oncológicas. Wilson Cubides, director ejecutivo de la Liga, explicó en una entrevista con Noticias Caracol que la decisión es consecuencia directa de la cartera pendiente que mantienen las EPS Sanitas y Famisanar. “Se adeudan más o menos 4.000 millones de pesos, y en este momento en esa sede se hizo inviable la operación”, declaró Cubides, quien además precisó que esta situación es inédita en los 54 años de historia de la seccional capitalina.
El directivo hizo una clara distinción entre la situación de la sede cerrada y el resto de la operación de la Liga. En su intervención, Cubides buscó enviar “un parte de tranquilidad a todos los usuarios del país”, aclarando que la sede central de la carrera 12 con 77, donde se ofrecen quimioterapias, servicios farmacéuticos y oncología para pacientes ya diagnosticados, continúa funcionando con normalidad, al igual que todas las demás seccionales y capítulos del país. La medida afecta únicamente a la sede de Bogotá dedicada a la detección temprana, y para los pacientes de ese centro, el director recomendó contactar a sus respectivas EPS para que sean reubicados en una red alterna mientras se resuelve el pago de las deudas.
El trasfondo financiero de estos cierres, según lo expuesto por los responsables, no se limita a la mora de dos aseguradoras. Cubides advirtió que desde septiembre y octubre del año anterior se ha evidenciado un freno significativo en el flujo de recursos hacia toda la red prestadora. “Una cosa es lo que dice la ADRES (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud) y otra cosa son los temas correspondientes a glosas y a facturación de vuelta”, señaló el médico, reflejando una brecha entre los giros reportados por el Gobierno y los desembolsos efectivos que llegan a las clínicas y hospitales. “No estamos ninguna entidad en el sector salud exentos de tener problemas financieros”, agregó, poniendo en perspectiva un riesgo sistémico.
De hecho, la preocupación ya se ha expresado desde instancias gremiales. Cubides mencionó que la Asociación de Hospitales y Clínicas, de la cual la Liga es miembro, ha alertado sobre esta situación, indicando que todos los prestadores están propensos a sufrir dificultades similares si no se normaliza el flujo de caja. Tanto el cierre de la Clínica Medical como el de la Liga contra el Cáncer en Bogotá se presentan como casos concretos de una advertencia que el sector viene haciendo sobre la sostenibilidad financiera de la red de atención, en un escenario donde los costos operativos no cesan mientras los ingresos se demoran cada vez más.
A diferencia de estos anuncios, el Gobierno Nacional reportó este mismo 5 de mayo que ha girado más de 416.000 millones de pesos al Instituto Nacional de Cancerología (INC) entre 2022 y 2026, recursos destinados a su funcionamiento, modernización tecnológica e investigación. Según el Ministerio de Salud, el INC enfrentaba una deuda cercana a los 207.000 millones de pesos en 2022, proveniente de obligaciones no pagadas por EPS. No obstante, para el caso de la Liga contra el Cáncer, Cubides fue enfático al señalar que el contacto con Sanitas y Famisanar se ha extendido por cerca de dos años sin una solución definitiva, mediando procesos de facturación, devoluciones y glosas pendientes que mantienen congelados los pagos. Los pacientes oncológicos de la sede central de la Liga continúan siendo atendidos, mientras que la seccional Bogotá permanecerá cerrada hasta que se concrete “el pago efectivo de los recursos que se le adeudan”.
Juan Joya




