
CNE abre investigación preliminar contra Iván Cepeda por presuntas irregularidades en financiación de campaña
1 mayo, 2026
Petro llega a Medellín sin gestores de seguridad en marchas del 1 de mayo
1 mayo, 2026Las fuertes lluvias en el departamento de Ocaña provocaron una grave emergencia tras la creciente súbita del río Tejo, que afectó varios barrios del municipio. Sectores como La Costa, El Molino y La Favorita registraron inundaciones que causaron daños en viviendas, cultivos y vehículos.
La comunidad fue sorprendida por el aumento repentino del caudal, lo que generó inundaciones en cuestión de segundos y obligó a evacuaciones inmediatas. Al menos diez viviendas resultaron destruidas y decenas quedaron bajo el agua, evidenciando la magnitud del desastre.
Aunque en el casco urbano no se registraron lluvias, habitantes alertaron sobre la crecida inesperada del río, lo que tomó sin preparación a las autoridades locales. La emergencia obligó a actuar rápidamente para proteger la vida de los residentes, evitando consecuencias humanas mayores.
El alcalde Emiro Cañizares Plata informó que no se reportan personas heridas ni desaparecidas, pero confirmó que la situación ya fue notificada a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Además, explicó que las lluvias en la parte alta de la cuenca provocaron la creciente, arrastrando árboles, escombros y otros materiales que agravaron la emergencia.
El mandatario señaló que organismos de socorro, Ejército, Policía y la administración municipal trabajan en la zona, buscando habilitar maquinaria para drenar el agua y mitigar los daños. Se espera apoyo del Gobierno nacional en las próximas horas para fortalecer la respuesta.
Las autoridades también hicieron un llamado urgente al Gobierno nacional para atender a las familias damnificadas, muchas de las cuales tuvieron que abandonar sus viviendas de manera repentina. La atención oportuna será clave para la recuperación de las comunidades afectadas.
Expertos advierten que la emergencia se originó por lluvias en la parte alta de la cuenca, pese a que no llovía en la zona urbana, lo que evidencia posibles fallas en los sistemas de monitoreo y alerta temprana. Esta situación pone sobre la mesa la necesidad de mejorar la gestión del riesgo en la región.
De acuerdo con la oficina departamental de gestión del riesgo, al menos diez municipios de Norte de Santander están en máxima alerta por las intensas lluvias. Las administraciones locales han reconocido que no cuentan con la capacidad suficiente para enfrentar emergencias de gran magnitud, por lo que insisten en la necesidad de mayor apoyo estatal.
La emergencia en Ocaña deja en evidencia que la ola invernal sigue golpeando con fuerza al país, mientras crece la preocupación por la capacidad de respuesta institucional ante desastres naturales cada vez más frecuentes.
Sala Digital Colmundo




