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El anuncio del Partido Liberal de sumarse oficialmente a la candidatura presidencial de la Paloma Valencia generó una reacción inmediata del candidato y también senador, Iván Cepeda, quien calificó la decisión como un distanciamiento de lo que considera el “lado correcto de la historia” y del sentir de las bases liberales en los territorios. La declaración del líder de la Alianza por la Vida profundiza la fractura interna en una de las colectividades tradicionales con mayor representación regional.
“La decisión que tomó anoche no es la que está del lado correcto de la historia ni del lado del pueblo liberal”, afirmó Cepeda en referencia al respaldo que el Partido Liberal hizo público tras una reunión encabezada por el expresidente César Gaviria. Desde su perspectiva, la inclinación de la dirección tradicional de la colectividad no refleja lo que, según dijo, “nos está diciendo en los territorios” ni responde a las demandas expresadas por los militantes de base en distintas regiones del país.
El candidato de la Alianza por la Vida también destacó que su campaña se sigue fortaleciendo con la llegada de sectores del centro político y con el respaldo de “sectores y dirigentes del liberalismo que, fieles a su historia, han decidido ponerse del lado del cambio”. En su diagnóstico, Cepeda insiste en que mientras la dirigencia tradicional optó por apoyar a Valencia, una fracción importante del liberalismo se está movilizando en su favor, lo que a su juicio evidencia una desconexión entre las élites partidistas y las bases.
La decisión del Partido Liberal se oficializó a través de Jaime Jaramillo, su secretario general, quien precisó que el respaldo a Paloma Valencia y a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, fue adoptado “con decisión mayoritaria de la bancada”. Jaramillo destacó que el Partido Liberal es “la primera fuerza política en el país con mayor número de representación en todas las regiones” y anunció que trabajarán “con ganas, con ahínco, por la consecución de esta candidatura”.
El respaldo liberal se suma a los ya anunciados por el Partido de la U, el Partido Conservador y un bloque de Cambio Radical. En paralelo, Iván Cepeda cuenta con el apoyo formal de la Alianza Verde, el partido En Marcha, Esperanza Democrática, Comunes y otras colectividades que conformaron la denominada Alianza por la Vida. Esta coalición, presentada oficialmente un día antes del anuncio liberal, reúne a exministros, congresistas y sectores disidentes de partidos tradicionales bajo el lema de continuidad del programa de gobierno del presidente Gustavo Petro.
Las tensiones internas en el liberalismo se expresaron claramente en declaraciones radiales recogidas por Caracol Radio. La representante Olga Beatriz González, miembro del grupo “Liberales sin Piedad” cercano al petrismo, sostuvo: “Yo, como liberal que soy, participaré y apoyaré al doctor Iván Cepeda, porque considero que su programa de gobierno recoge el interés de todos los colombianos, un país donde trabajemos por el medio ambiente, la transición energética y la reforma agraria”. También afirmó que la dirección del partido “se ha equivocado” al aliarse con sectores que, en sus palabras, “ha representado la violencia y la guerra”.
En contravía, el senador Miguel Ángel Pinto defendió el respaldo a Paloma Valencia y calificó a Iván Cepeda como “el gran enemigo que tiene Colombia”. Pinto argumentó: “Para muchos liberales de base, la única que hoy puede sacar al país de este enredo se llama Paloma Valencia”. Y agregó: “Iván Cepeda no es un enemigo del Partido Liberal o conservador —es el gran enemigo que tiene Colombia, porque nuestras instituciones y nuestro país están en juego”.
Más allá del liberalismo, otras campañas enfrentan dilemas similares por apoyos divididos. Abelardo de la Espriella, respaldado por otro bloque de Cambio Radical, ha sostenido que su campaña no abre las puertas a los sellos de partidos tradicionales. Sin embargo, el senador liberal Mauricio Gómez Amín coordina su agenda en la costa Caribe, lo que genera ruido tras la decisión oficial de la bancada. De manera análoga, la candidata Claudia López cuenta con congresistas de la Alianza Verde que la apoyan, pero estos podrían incurrir en doble militancia si hacen campaña abierta por ella.
Según análisis de la dinámica electoral, mientras Cepeda ha concentrado su mensaje en el electorado de izquierda y De la Espriella busca distanciarse del tradicionalismo, Paloma Valencia ha adoptado una estrategia de apertura hacia todos los partidos en busca de votos de centro. Incluso, señaló estar dispuesta a recibir “a los petristas arrepentidos”. Hasta el momento, Valencia suma el respaldo de tres partidos tradicionales y un bloque de Cambio Radical, mientras Cepeda consolida una coalición de izquierda y sectores disidentes.
En paralelo a los movimientos de apoyos partidarios, la agenda electoral ha estado marcada por debates entre candidatos. El martes en la mañana, El Espectador organizó un debate en la Feria del Libro de Bogotá con la participación de Claudia López, Luis Gilberto Murillo, Mauricio Lizcano y Carlos Caicedo. Durante casi dos horas, los aspirantes abordaron ejes como educación, seguridad, acuerdos de paz y reformas, con énfasis en la descentralización de recursos y la presencia estatal en territorios olvidados. Horas más tarde, otro debate reunió a Valencia, De la Espriella, Sergio Fajardo, Claudia López, Murillo y Lizcano para hablar sobre infraestructura.
No obstante, desde el oficialismo, Iván Cepeda continúa sin asistir a estos espacios de debate. La propuesta de un encuentro entre los tres punteros de las encuestas quedó en veremos, según reportes de prensa. Con el respaldo liberal oficializado, el tablero electoral muestra una reconfiguración de alianzas que profundiza las fracturas internas en varias colectividades, mientras las campañas se mueven en busca de consolidar apoyos regionales y de centro.
Juan Joya




