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27 abril, 2026“Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor ensucie mis manos”: ¿ese fragmento del manifiesto de Cole Allen es auténtico?
Un tribunal de Estados Unidos imputó formalmente a Cole Allen, de 31 años y residente de Torrance, California, por intento de asesinato contra el presidente Donald Trump. El incidente ocurrió la noche del sábado 25 de abril durante la tradicional cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el Washington Hilton. Allen enfrenta también dos cargos adicionales relacionados con armas de fuego y, de ser hallado culpable, podría recibir una condena de hasta cadena perpetua.
El sospechoso, programador de videojuegos amateur, logró llegar armado al evento. Según las autoridades, portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos, cuando fue reducido por los agentes del Servicio Secreto. Tras escucharse los disparos, el equipo de seguridad evacuó al presidente Trump, a la primera dama Melania Trump y a altos funcionarios, entre ellos el vicepresidente J. D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth.
La ruta que empleó Allen para llegar a Washington ha llamado la atención de los investigadores. Utilizó dos medios de transporte poco comunes para largas distancias en EE. UU.: tren y autobús, viajando de Los Ángeles a Chicago y luego hasta la capital. El fiscal general interino, Todd Blanche, confirmó que se analizan sus computadores y se realizan entrevistas a testigos para establecer las motivaciones y el alcance del plan.
El presidente Trump no esperó un informe oficial y, en entrevista con Fox News, ofreció su versión. “Al leer su manifiesto, te das cuenta de que odia a los cristianos”, afirmó, señalando un supuesto trasfondo ideológico. Trump describió a Allen como “un tipo muy problemático” y aseguró que actuó por un “odio profundo” con connotaciones religiosas. Sin embargo, la autenticidad del manifiesto no ha sido verificada de manera independiente ni confirmada por autoridades judiciales.
El diario The New York Post publicó un texto que atribuye al sospechoso. En él se lee: “Poner la otra mejilla es algo que se hace cuando es uno mismo quien sufre la opresión”. El documento enumera presuntas víctimas de decisiones gubernamentales y agrega: “Yo no soy la persona violada en un centro de detención… ni el niño que muere de hambre… ni la adolescente abusada”. Más adelante, el texto afirma: “Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor ensucie mis manos con sus crímenes”, en aparente referencia al mandatario.
El fiscal interino Todd Blanche ofreció una versión más cautelosa en medios nacionales. Indicó que el objetivo del sospechoso podría no haber sido únicamente el presidente, sino también otros miembros de la Administración. “Se propuso atacar a las personas que trabajan en la Administración, probablemente también al presidente”, dijo, pidiendo prudencia mientras avanzan las investigaciones.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el atacante buscaba “asesinar al presidente y al mayor número posible de altos funcionarios”. Además, anunció que se revisarán los protocolos de seguridad en eventos externos, destacando la necesidad de reforzar la protección presidencial. La reunión será encabezada por la jefa de Gabinete, Susie Wiles, junto a altos mandos de seguridad.
El caso ha reavivado los temores por la violencia política en Estados Unidos, especialmente porque el Washington Hilton fue escenario del atentado contra Ronald Reagan en 1981. El autor de ese ataque, John Hinckley Jr., también era californiano. Las autoridades continúan con la investigación, mientras se esperan nuevos detalles sobre el manifiesto y posibles fallas en los esquemas de seguridad.
Juan Joya




