
Junta de Ecopetrol se reúne en medio de división interna por continuidad de Ricardo Roa
24 marzo, 2026
Santa Fe sufre con dos jugadores más, pero vuelve al triunfo: ¿Medellín está eliminado?
24 marzo, 2026La crisis en Oriente Medio se profundiza tras el lanzamiento de nuevas oleadas de misiles por parte de Irán contra Israel, en una escalada que coincide con las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre supuestos avances diplomáticos para frenar el conflicto.
Según el ejército israelí, los ataques activaron las alarmas antiaéreas en varias ciudades, incluida Tel Aviv, donde se reportaron daños significativos en edificios residenciales. Equipos de emergencia trabajan en la búsqueda de civiles atrapados, mientras crece la preocupación por la seguridad en zonas urbanas densamente pobladas.
En medio de este escenario, fuentes oficiales israelíes indicaron que aunque Trump busca impulsar un acuerdo, consideran poco probable que Irán acepte las condiciones planteadas por Washington. De hecho, desde Teherán se ha negado la existencia de negociaciones recientes, desmintiendo cualquier acercamiento diplomático.
La tensión también se trasladó al terreno simbólico y político. A través de redes sociales, representantes iraníes ironizaron sobre la propuesta de Trump de ejercer control conjunto sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo global.
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu evalúa convocar a su gabinete de seguridad para analizar el intento de mediación estadounidense y definir la postura del país frente a una eventual negociación con Irán.
El conflicto se remonta al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones iraníes, argumentando la falta de avances en las conversaciones para frenar el programa nuclear del país persa, pese a reportes previos de progreso en las negociaciones.
En respuesta, Irán ha intensificado sus acciones militares en la región, incluyendo ataques a infraestructuras estratégicas y el cierre de facto del estrecho de Ormuz, generando un fuerte impacto en los mercados energéticos globales.
La situación se agravó el martes cuando misiles impactaron zonas residenciales en Tel Aviv, dejando edificios gravemente afectados. Aunque no se ha confirmado el número de víctimas, los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda en estructuras colapsadas.
En paralelo, el ejército israelí informó que realizó una serie de bombardeos en el centro de Teherán, dirigidos contra instalaciones estratégicas vinculadas a la inteligencia iraní y a la Guardia Revolucionaria. Según fuentes militares, más de 50 objetivos fueron atacados durante la noche, incluidos depósitos y plataformas de lanzamiento de misiles.
Desde Irán, medios estatales reportaron que los sistemas de defensa antiaérea fueron activados en múltiples puntos de la capital, tras registrarse explosiones simultáneas en diferentes zonas.
En el plano diplomático, Trump anunció que pospondrá durante cinco días un eventual ataque contra infraestructuras energéticas iraníes, condicionando la medida a la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, Teherán advirtió que respondería atacando intereses de aliados de Estados Unidos en la región.
El escenario también ha tenido un fuerte impacto económico. Aunque inicialmente los mercados reaccionaron con optimismo ante una posible desescalada, la negativa iraní a reconocer negociaciones volvió a generar volatilidad en los precios del petróleo y los mercados financieros.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que no se han sostenido conversaciones con Estados Unidos, calificando como falsas las informaciones que apuntan a negociaciones y advirtiendo que estas versiones buscan influir en los mercados internacionales.
En medio de este complejo panorama, organismos internacionales advierten que la región enfrenta una de las mayores crisis energéticas de la historia reciente, con efectos directos en el suministro global de petróleo y gas.
Analistas del mercado coinciden en que la situación sigue siendo altamente inestable y con riesgo de escalar aún más, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante un conflicto de mayores proporciones.
Humberto ‘Toto’ Torres
Con información de Reuters




