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20 marzo, 2026El líder y capitán de la Selección, aunque sin ritmo, minutos, continuidad y en un nivel deportivo que es una incógnita, fue convocado. Un ídolo de amores y odios, que divide opiniones por su manera de prepararse para la Copa del Mundo.
Este jueves, Néstor Lorenzo acabó con la expectativa y dio a conocer la lista de convocados para la doble fecha FIFA (26 y 29 de marzo), una convocatoria predecible, dado que Lorenzo no es un hombre de “patear el tablero”, sino más bien conservador. Hace rato tiene su columna vertebral, sus inclinaciones deportivas y personales, y, de acuerdo con el presente, abre la puerta a pocas novedades. En esta convocatoria no hubo sorpresas, sino el regreso de jugadores como Juan David Cabal, Yerson Mosquera y Jaminton Campaz.
Con sus líderes futbolísticos en su mejor momento, como Luis Díaz y Luis Javier Suárez, el hombre que divide opiniones en el grupo es James. Para algunos, un ídolo; para otros, un mal ejemplo: un jugador con exceso de poder en la Selección que lo llevaría a comportamientos poco profesionales.
James Rodríguez: 24 minutos en 4 meses, pero irremplazable para Lorenzo
James es de los pocos jugadores en la actualidad que se da el lujo de no hacer pretemporada, estar más de dos meses sin equipo, ser intermitente en los entrenamientos, caminar la cancha, ser selectivo en qué partidos juega y no tener continuidad ni ritmo. Aun así, para Lorenzo es un jugador distinto, alguien que, sin importar su presente, no tiene reemplazo en la Selección y es considerado bastión del grupo.
Si bien existen antecedentes —como los casos de Farfán en Perú, Paolo Guerrero o Ener Valencia— que, incluso con mejor presente que el volante colombiano, fueron convocados en edad madura para aportar experiencia y jerarquía, el caso de James sigue generando debate. Es innegable que es una leyenda de la Selección, uno de los mejores talentos del fútbol colombiano y un referente en Europa en su momento. Sin embargo, su actualidad hace cuestionable su convocatoria y, más aún, pensar en un proyecto mundialista con él como titular.
La meritocracia es una palabra que poco ha existido en la era Néstor Lorenzo. El argentino se ha casado con algunos jugadores, lo que ha generado cuestionamientos sobre la falta de oportunidades para futbolistas con buen presente, que en su momento merecieron minutos y posibilidades, pero que ni siquiera recibieron convocatoria o llegaron por presión externa.
Posibilidades para dar el salto de calidad sobran
De acuerdo con el presente y el análisis de expertos, a Colombia le sobra talento. Puede faltarle mentalidad ganadora, jerarquía o títulos, pero no materia prima. Actualmente, cuenta con jugadores como Carrascal, quien vive un gran momento en Flamengo, y Juan Fernando Quintero, con mayor continuidad que James. Además, hay una nueva camada de futbolistas que, aunque no cumplen el rol clásico de “diez”, son jugadores más integrales, polivalentes y útiles con y sin balón.
Sin embargo, Lorenzo se ha resistido a salir de su zona de confort, a modificar el esquema y la estrategia del equipo. En lugar de construir un juego colectivo más dinámico, mantiene una propuesta que gira en torno a un ‘diez’, cuyo aporte hoy parece ser más simbólico y emocional que estrictamente deportivo.
Alexander Cortes




