
Medellín y el saldo pendiente definiendo series de local: el Poderoso busca la fase de grupos de la Copa Libertadores
12 marzo, 2026
SAE recupera en Cali predio ligado a narcotraficante extraditado a EE. UU.: está avaluado en más de $4.000 millones
12 marzo, 2026¿Suma la alianza o abre fisuras dentro del uribismo?
El anuncio de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia de elegir a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial provocó una cadena de reacciones dentro del espectro político de la derecha colombiana. La decisión, presentada oficialmente en el centro comercial Gran San, en el centro de Bogotá, fue defendida por la propia candidata como una apuesta por construir acuerdos entre sectores diferentes, mientras otras voces del mismo campo ideológico expresaron críticas y cuestionamientos.
Durante el acto público, Valencia explicó que la alianza con Oviedo parte de la idea de que las diferencias políticas no necesariamente impiden la construcción de un proyecto común. “Los acuerdos entre diferentes significa que seguimos siendo diferentes. Ni Juan Daniel ni yo, como ninguno de los miembros de esta consulta, va a ceder en sus principios, va a cambiar de convicciones, porque la honestidad de un político es ser siempre lo que es, con sus virtudes y sus defectos”, afirmó. Según la candidata, la fórmula busca demostrar que es posible sumar visiones distintas en una propuesta política orientada al gobierno.
En su intervención, la aspirante presidencial también aprovechó para reiterar varias de las posiciones que han marcado su discurso político. “Yo voy a seguir defendiendo a los militares de Colombia, que merecen una justicia justa (…) Nuestra oposición con la JEP se mantiene exactamente igual”, señaló, al insistir en que no modificará sus posturas frente a ese tribunal. Valencia añadió que continuará promoviendo la defensa de la familia y la libertad en la educación, afirmando que considera esos temas como pilares centrales de su propuesta de país.
El propio Juan Daniel Oviedo, ahora candidato a la Vicepresidencia, respondió a las críticas que surgieron tras el anuncio y rechazó que su decisión de integrar la fórmula responda a cálculos políticos. “Esto que estamos haciendo no es oportunismo, es responsabilidad”, sostuvo durante su intervención pública. Oviedo explicó que la alianza pretende proyectar una alternativa política distinta a la que actualmente gobierna el país y que, según dijo, debe ser capaz de ofrecer soluciones concretas a los problemas nacionales.
El exdirector del DANE afirmó además que el propósito de la coalición es abrir un espacio de encuentro entre sectores que tradicionalmente han estado distanciados en el debate político. “Esta coalición que nace hoy, de dos partidos políticos y siete movimientos ciudadanos, tiene un ejemplo muy importante”, expresó. A su juicio, el proyecto busca demostrar que es posible “reconocer nuestras diferencias, pero unirnos alrededor de un propósito”, con la idea de construir un futuro en el que distintos sectores sociales puedan sentirse representados.
Oviedo insistió en que la apuesta política que representa junto a Valencia pretende superar los enfrentamientos ideológicos que, según él, han marcado la discusión pública en el país. “Esto lo estamos construyendo a partir de un propósito de futuro, dejando de lado los odios del pasado”, afirmó. También advirtió que, en su opinión, cuando un país no reconoce sus problemas y no los enfrenta de manera colectiva, termina “condenado a los populismos de izquierda y de derecha”.
En paralelo al anuncio de la fórmula presidencial, surgieron reacciones críticas desde sectores políticos que defienden otras alternativas dentro de la derecha colombiana. En algunos pronunciamientos se ha planteado que el escenario actual refleja una distancia entre el movimiento uribista y las decisiones que han tomado algunos dirigentes del partido Centro Democrático. Desde esa perspectiva se ha señalado que “hay más uribismo que Centro Democrático”, al considerar que algunos candidatos del partido han terminado alejándose de las bases ideológicas del movimiento.
Dentro de esas reacciones, voces cercanas a otras candidaturas han planteado que el país debería apostar por liderazgos que se presenten como independientes de las estructuras políticas tradicionales. En ese contexto se ha promovido la idea de respaldar figuras que se definan como outsiders, argumentando que la alianza directa con la ciudadanía debe tener mayor peso que los acuerdos con las maquinarias políticas.
Entre esas posiciones se destaca la postura del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien ha defendido su aspiración como una alternativa por fuera de los partidos tradicionales. En ese contexto político, sus seguidores han insistido en que “la alianza con el pueblo es más importante que la alianza con la maquinaria Santista” y han promovido su candidatura como la de un líder “sin jefes políticos ni patrocinios de los grandes capitales”.
Juan Joya




