
Más de 700 quejas por llamadas comerciales sin autorización: usuarios buscan frenar el “acoso telefónico” en Colombia
12 marzo, 2026
“Quiero que los colombianos se monten en un avión a EE. UU. sin visa”: Miguel Uribe Londoño
12 marzo, 2026La concejal Diana Diago denunció una preocupante situación que se estaría presentando en los entornos escolares de Bogotá, donde, según afirmó, la falta de control institucional está permitiendo que espacios destinados a la formación de niños y jóvenes se conviertan en focos de basura e inseguridad. La alerta se da luego de que ciudadanos reportaron problemas en los alrededores de un plantel educativo, lo que generó inquietud entre vecinos y padres de familia.
De acuerdo con la cabildante, estas condiciones afectan directamente la calidad del ambiente en el que estudian los menores, por ello, advirtió que los entornos escolares deben ser zonas protegidas y seguras. Sin embargo, aseguró que en algunos casos la realidad muestra un panorama muy distinto e insistió en que las autoridades distritales deben actuar con mayor rapidez para evitar que la situación se siga deteriorando.
La denuncia se originó tras un llamado de la comunidad por lo que ocurre en el Colegio Alexander Fleming, sede B, ubicado en la localidad de Rafael Uribe Uribe. Según vecinos del sector y padres de familia, en los alrededores de la institución se ha vuelto frecuente que personas arrojen residuos, lo que ha generado acumulación de basura a pocos metros del lugar donde estudian niños y adolescentes. La situación, explicaron, se ha repetido en varias ocasiones sin que se evidencien soluciones definitivas. Esto ha generado malestar entre quienes viven en el sector y entre las familias de los estudiantes.
Además de afectar la imagen del colegio, los habitantes del barrio consideran que el problema puede representar riesgos para la salud y la convivencia. Por esta razón, piden mayor presencia institucional para evitar que el lugar continúe deteriorándose. A la acumulación de desechos se suma otra problemática que ha generado preocupación en la comunidad educativa.
Según lo denunciado, algunos habitantes de calle estarían utilizando la fachada del plantel para dormir y realizar sus necesidades fisiológicas. Esta situación, señalan los vecinos, provoca malos olores y condiciones sanitarias inadecuadas en los alrededores del colegio. Por lo anterior, la concejal cuestionó que los estudiantes tengan que convivir con este panorama al momento de ingresar o salir de clases. “Es inaceptable que los niños de Bogotá tengan que estudiar rodeados de basura y en medio de condiciones insalubres. Los entornos escolares deberían ser prioridad para la administración distrital, pero hoy lo que vemos es abandono institucional”, sostuvo Diago.
En medio de la denuncia, la cabildante también cuestionó el papel de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), entidad encargada de coordinar la gestión de residuos en la ciudad. Diago se preguntó por qué no se estaría garantizando la recolección oportuna de basura en puntos sensibles como los alrededores de los colegios. A su juicio, estos lugares deberían tener especial vigilancia y control para evitar que se conviertan en botaderos improvisados. Asimismo, pidió a las autoridades revisar los protocolos de limpieza y seguimiento en este tipo de zonas.
En ese sentido, hizo un llamado urgente a diferentes entidades distritales para recuperar estos espacios y garantizar condiciones adecuadas para los estudiantes. “Se necesita un trabajo articulado entre la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá, la Secretaría Distrital de Integración Social y la Secretaría de Educación. No solo se trata de recoger la basura, sino de intervenir socialmente a los habitantes de calle y garantizar condiciones de seguridad y salubridad para los estudiantes”, afirmó.
Finalmente, reiteró que los entornos escolares deben ser priorizados por la administración. “Los colegios no pueden convertirse en basureros ni en dormitorios improvisados. Bogotá tiene que garantizar que los niños puedan estudiar en entornos limpios, seguros y respetuosos”, concluyó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




