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11 marzo, 2026El conjunto ‘verdolaga’, en su salsa, con espacios, ventajas y facilidades para ejercer transiciones, terminó goleando y bailando a un Junior que no levanta, y cuya defensa sigue siendo el punto más débil.
Nacional conquistó el Romelio en juego pendiente por la fecha 3. El equipo antioqueño llegaba con la posibilidad no solo de ser líder, sino con la obligación de sacar un buen resultado, teniendo en cuenta que hace una semana firmó un fracaso internacional. Bajo esa premisa, Junior también llegaba entre especulaciones y dudas, pues el equipo de Alfredo Arias no ha encontrado su mejor versión. Sufre defensivamente y, en ataque, parece que el desequilibrio y la capacidad de José Enamorado son irremplazables.
El duelo que reunía a dos de las mejores nóminas del fútbol colombiano fue bastante disparejo, condicionado por la irresponsabilidad de Jermein Peña, que dejó a Junior en inferioridad numérica y remando contra la corriente. Mientras tanto, Arias no supo leer las fortalezas de Nacional y, en lo individual, el conjunto verdolaga superó ampliamente al ‘tiburón’.
Juan Manuel Rengifo abre la goleada
Nacional, como cambio de último momento, tuvo la titularidad de Harlen Castillo en lugar de David Ospina, variante que poco y nada pesó, pues ‘Chipi Chipi’ fue más un espectador del partido. Desde el inicio, Nacional salió a proponer, no especuló y tampoco le dio tiempo al conjunto local para llenarse de confianza.
Juan Rengifo fue el eje del equipo. El juvenil, con sacrificio, se asoció, asistió, marcó y provocó la expulsión de Jermein Peña. El central del conjunto rojiblanco vio la roja directa al minuto 20 después de ir a un balón dividido con el brazo abierto; un codazo en la nuca de Rengifo hizo indefendible su permanencia en el terreno de juego. Al respecto, Yimmi Chará, uno de los líderes de Junior, habló de la acción: “A Jermein hay que ayudarle a corregir este tipo de situaciones. No es la primera vez que pasa y también depende de él querer cambiar esas actitudes”.
Con once hombres, Nacional encontraba espacios con facilidad. Ya en inferioridad numérica, Junior fue mucho más permisivo: se replegó y defendió en cantidad, pero no en calidad. Nacional desbordó con facilidad por el carril externo izquierdo, donde siempre encontró espacios, ya fuera jugando largo o corto, directo o elaborado. Junior no presionaba ni anticipaba, su bloque carecía de dinámica sin balón y retrocedía siempre teniendo como referencia el balón y no el espacio.
Rengifo repartía juego y parecía cuestión de tiempo para que llegara el primer gol de Nacional, anotación que apareció en la última jugada del primer tiempo. Aunque Junior metió ocho hombres al borde del área, la defensa descoordinada y sin intensidad permitió que Tesillo se adelantara como un enganche. El central filtró entre líneas y Rengifo definió a la carrera por encima de Silveira.
Morelos, Asprilla y Marlos firmaron la goleada
Para la segunda mitad, Nacional salió con calma e inteligencia táctica, administrando la ventaja. Hizo que Junior asumiera el desgaste y, a medida que avanzaba el reloj, el conjunto barranquillero quedaba más expuesto. Los cambios en Nacional —Marlos Moreno, Asprilla y Cardona— entraron mejor que el intento de replanteo de Alfredo Arias, quien no supo recomponer la defensa. Ni la entrada de Jean Carlos Pestaña ni la modificación del esquema lograron darle solidez al ‘tiburón’, y los hombres que ingresaron en ataque tampoco aportaron claridad ofensiva.
Mientras tanto, Nacional volvió a demostrar que tiene una nómina capaz de resolver individualmente y aprovechó el escenario donde más fuerte se siente: con espacios, campo abierto y facilidades para el juego directo. Morelos y Asprilla marcaron dos goles casi calcados: un jugador por dentro atrae marcas y libera espacios por fuera; aparece un carrilero por banda que envía el balón al área, y ante una defensa mal posicionada siempre aparece un referente solo para empujarla.
El cuarto gol fue una brillante individualidad de Marlos Moreno, que también dejó en evidencia a la defensa de Junior. En inferioridad numérica y posicional, Marlos aprovechó la pasividad del rival, arrastró a un bloque de seis hombres y, con un cambio de ritmo y habilidad, superó la oposición entre varias piernas. Luego, con un remate alto, dejó sin opción a Mauro Silveira.
Tras el encuentro, Alfredo Arias señaló: “Nos hacen el primer gol en tiempo de descuento y eso no es excusa, porque el juego tiene esas situaciones. Nos ha pasado quedar con uno más y hoy nos tocó perder un partido importante ante un buen rival. Quedamos con uno menos y ellos lo explotaron a lo largo de los minutos”.
El triunfo le permite a Nacional, con un partido menos, ser líder de la Liga con 21 puntos, la misma cantidad que tiene Deportivo Pasto, pero con mejor diferencia de gol. Por su parte, Junior se mantiene en el grupo de los ocho, aunque con mucho por mejorar, teniendo en cuenta que es el equipo más goleado entre los que parcialmente integran ese grupo.
Alexander Cortes




