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10 diciembre, 2025“Aunque no podrá llegar a la ceremonia ni a los actos de hoy, nos alegra profundamente confirmar que está a salvo y que estará con nosotros en Oslo”, anunció el Instituto Nobel al confirmar que la líder opositora venezolana María Corina Machado no alcanzó a llegar a tiempo para recibir el galardón, pero ya se encuentra en camino. La ausencia de Machado marcó una ceremonia cargada de simbolismo sobre la situación democrática en Venezuela.
Ana Corina Sosa, hija de la opositora, recibió este miércoles en el Ayuntamiento de Oslo el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre. La joven subió al escenario para recoger el diploma y la tradicional medalla Nobel —valorada este año en 11 millones de coronas suecas (1 millón de euros / 1,2 millones de dólares)— de manos del presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes. Visiblemente emocionada, Sosa recibió una ovación de pie del público mientras sostenía el reconocimiento frente a una imagen proyectada de Machado.
La ceremonia estuvo encabezada por el rey Harald V y la reina Sonia de Noruega. Entre los asistentes también estuvieron el líder opositor venezolano Edmundo González, el primer ministro noruego Jonas Gahr Store, el presidente argentino Javier Milei, el panameño José Raúl Mulino y el paraguayo Santiago Peña. La presencia de líderes internacionales reforzó el mensaje político que rodeó la entrega del Nobel de la Paz.
Antes de la entrega del galardón, Frydnes pronunció un discurso contundente en el que llamó al presidente venezolano Nicolás Maduro a renunciar para permitir “una transición pacífica hacia la democracia”. Sus palabras fueron celebradas con un prolongado aplauso. El Comité denunció que mientras se celebraba la ceremonia, “en ese país están muriendo y sufriendo en celdas oscuras”, un mensaje directo sobre la crisis humanitaria y la represión en Venezuela.
Según Frydnes, el régimen de Maduro ha llevado al país a “un estado brutal autoritario”, deteriorando profundamente las condiciones económicas y sociales. En su discurso destacó que María Corina Machado “ha tenido que estar escondida desde el año pasado”, y la consideró “una inspiración para millones de personas”, especialmente tras el boicot de las elecciones presidenciales. También recordó que la opositora “ha rogado por un apoyo a Venezuela, no por una invasión”.
El Comité resaltó además que “María Corina Machado es uno de los ejemplos más claros de movilización social en América Latina”, y exigió nuevamente que Nicolás Maduro deje la presidencia para abrir paso al restablecimiento democrático.
El discurso de Ana Corina Sosa en Oslo
En su intervención, Ana Corina Sosa expresó: “Estoy aquí en nombre de mi madre, quien ha hecho un esfuerzo extraordinario que ustedes han honrado con el Premio Nobel de Paz; les puedo decir que en unas horas la vamos a poder tener acá en Oslo”. Sus palabras fueron recibidas con aplausos en el Ayuntamiento.
La joven destacó la resiliencia del pueblo venezolano: “Somos la prueba de que podemos construir cualquier cosa; los venezolanos le abrimos los brazos a migrantes exiliados de todo el mundo”, y advirtió sobre cómo la democracia puede debilitarse incluso en sistemas consolidados. Añadió que “le dimos demasiado poder a un gobierno y olvidamos nuestros deberes”, lo que permitió el deterioro institucional.
Sosa denunció que “tenemos un gobierno que dañó nuestra maravillosa biodiversidad a cambio de obediencia incuestionable”, señalando además que el régimen empleó estrategias deliberadas para dividir a los venezolanos por raza y clase, forzando el exilio de millones. “Fueron casi tres décadas de lucha”, recordó.
Uno de los momentos más impactantes del discurso fue cuando afirmó: “Nuestro dolor se fusionó en un solo latir y con un objetivo: devolver a nuestros niños a casa”, y advirtió que en Venezuela “sacar las banderas es peligroso, nuestra lucha es ética por la verdad, existencial por la vida y espiritual por el bien”.
También relató la jornada electoral del 28 de julio de 2024: “Antes del amanecer había filas de cuadras enteras, era una erupción de verdad”, y aseguró que miles arriesgaron su libertad para proteger la voluntad popular. Sin embargo, denunció que “la dictadura respondió con terror: quienes compartían un acta eran detenidos, electrocutados y ejecutados”, y que mujeres y niñas en prisión eran sometidas a esclavitud a cambio de comida o una visita.
Finalmente, Sosa subrayó que “en los últimos 16 meses en la clandestinidad nos hemos preparado para la transición organizada de Venezuela”, y afirmó que este Nobel “le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz”.
Humberto ‘Toto’ Torres




