
Condonan más de 154 mil créditos del Icetex: más de mil jóvenes beneficiados
3 diciembre, 2025
Cibercriminales apuntan a la IA: una instrucción escondida puede activar “acciones totalmente inesperadas”
3 diciembre, 2025¿Por qué el alto funcionario acudió a un investigador privado y no a las agencias oficiales de inteligencia o a la Policía informática?
El ministro del Interior, Armando Benedetti, denunció que en su teléfono celular fue detectado el software espía Pegasus, herramienta de vigilancia digital utilizada para interceptar comunicaciones y acceder a información privada en dispositivos móviles. El hallazgo habría sido realizado por un investigador privado contratado directamente por el alto funcionario.
De acuerdo con la versión entregada por Benedetti, la detección se dio tras un análisis técnico especializado. “En mi celular detectaron el software espía Pegasus”, señaló el ministro, al precisar que la confirmación provino de un ingeniero en seguridad informática que verificó la infiltración en el sistema operativo de su dispositivo.
Pegasus es considerado uno de los programas más sofisticados en el ámbito del espionaje digital. Permite el acceso remoto a archivos, conversaciones y aplicaciones sin que el usuario lo advierta. Su uso ha generado controversias en distintos países por las implicaciones en materia de privacidad y derechos fundamentales.
En Colombia, el nombre de Pegasus había aparecido en el pasado en medio de versiones sobre una posible adquisición por parte de la Policía Nacional. La operación estuvo rodeada de dudas sobre la forma de pago y el destino del software, y posteriormente no se volvió a tener información oficial sobre su utilización o custodia.
Esta denuncia adquiere relevancia por tratarse del ministro del Interior, uno de los principales integrantes del gabinete presidencial. La presencia de Pegasus en su teléfono plantea interrogantes sobre la seguridad de las comunicaciones oficiales y sobre el alcance de las herramientas de espionaje en el país.
Hay que decir que el procedimiento de detección no involucró a la Dirección Nacional de Inteligencia ni a la Policía informática. Según Benedetti, la revisión fue realizada de manera independiente, lo que añade un elemento de incertidumbre sobre la capacidad del Estado para identificar y controlar este tipo de intrusiones.
Con la reaparición de Pegasus en las altas esferas del Gobierno, se reavivan las dudas sobre su operación en Colombia y sobre las entidades o actores que podrían estar utilizando la herramienta. El caso se suma a un panorama de tensiones políticas y de seguridad, en el que se han registrado denuncias de amenazas contra funcionarios del Gobierno.
Juan Joya




