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2 diciembre, 2025El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este martes 2 de diciembre que no estuvo presente durante el segundo bombardeo que el ejército ejecutó el pasado 2 de septiembre contra una lancha en el Caribe señalada de transportar drogas. En ese operativo murieron dos sobrevivientes del primer ataque, realizado horas antes sobre la misma embarcación.
Hegseth relató que solo presenció la primera ofensiva. Durante la reunión del Gabinete del presidente Donald Trump en la Casa Blanca, explicó que tras observar ese bombardeo continuó con sus actividades oficiales. Horas después fue informado de que el almirante Frank Bradley había ordenado una segunda operación, una decisión que —según la Casa Blanca— estaba dentro de sus facultades operativas.
El secretario de Guerra respaldó la orden de Bradley y aseguró que el almirante actuó de forma adecuada al decidir hundir por completo la lancha, argumentando que seguía representando una amenaza para las fuerzas estadounidenses.
Sin embargo, un informe publicado por The Washington Post reveló que, según funcionarios anónimos, el segundo ataque habría buscado matar a los dos sobrevivientes del primer bombardeo, lo que podría constituir un crimen de guerra. El Congreso de EE. UU. se prepara para investigar el caso debido a la gravedad de estas acusaciones.
Hegseth afirmó que no vio a los sobrevivientes y defendió la operación al indicar que la embarcación estaba envuelta en fuego y humo, lo que hacía imposible tener claridad sobre lo sucedido, incluso a través de imágenes digitales. Insistió en que se trataba de la confusión típica de un escenario bélico, un elemento que, dijo, “la prensa no comprende”.
El funcionario también aseguró que autorizó la ofensiva del 2 de septiembre —la primera de 21 bombardeos que han dejado 82 muertos en el sur del Caribe y el Pacífico oriental— solo después de recibir la información necesaria y confirmar que se trataba de una acción justificada.
La Casa Blanca sostiene que las embarcaciones atacadas están vinculadas con el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, organizaciones criminales de origen venezolano catalogadas como terroristas por la administración Trump, en el marco de su estrategia militar reforzada en el Caribe y la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Humberto ‘Toto’ Torres




