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29 noviembre, 2025A diario, muchas personas sufren dolores de espalda, cuello o piernas sin saber que esas molestias pueden venir de pequeños hábitos cotidianos. Desde cómo trabajamos en casa o en la oficina, hasta cómo dormimos o usamos el celular, todo influye en cómo se siente el cuerpo. Con algunos cambios simples, es posible reducir estos dolores y tener días más cómodos.
Uno de los ajustes más importantes está en el trabajo. Muchas personas pasan horas sentadas frente a un computador, ya sea en teletrabajo o en oficinas. Los expertos recomiendan que la silla, la pantalla y el teclado estén a una altura que permita mantener la espalda recta y los pies bien apoyados. Con esto, se disminuye la tensión en el cuello y la zona lumbar.
Mientras que en casa, donde se trabaja o estudia desde espacios improvisados, como la mesa del comedor o una silla de cocina, también es posible mejorar la postura. Usar un cojín, elevar la pantalla o apoyar los pies en un banquito ayuda a que el cuerpo no cargue peso de más. Son pequeños ajustes que hacen gran diferencia al final del día.

Para quienes pasan mucho tiempo de pie, como vendedores, docentes o personas que atienden público, una superficie más suave bajo los pies puede evitar dolores en las piernas. Colocar una alfombra delgada, una esterilla o incluso un tapete común hace que el cuerpo no se canse tan rápido. Lo importante es no mantener la misma posición durante horas.
Dormir bien también es esencial para evitar molestias. Los especialistas recomiendan usar una almohada que mantenga el cuello alineado con la columna. Si se duerme boca arriba, es útil colocar una almohada bajo las rodillas; si se duerme de lado, otra entre las piernas mejora la postura. Dormir boca abajo no es aconsejable porque fuerza la espalda y el cuello.
Finalmente, moverse es fundamental. El día se pasa entre buses llenos, tráfico o largas jornadas. Por eso es importante hacer pausas: levantarse, estirar brazos y piernas, caminar unos minutos o mover suavemente el cuello. Estas pequeñas acciones alivian la rigidez y mantienen el cuerpo más activo y saludable.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




