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Una emergencia química registrada en el barrio Barlovento, en Barranquilla, dejó 41 personas intoxicadas tras la inhalación de cloruro de metileno, un compuesto altamente tóxico utilizado en procesos industriales. El hecho se produjo en la tarde del miércoles y generó alarma en la comunidad local, que fue atendida por organismos de socorro y autoridades ambientales.
Según los reportes iniciales, la sustancia se encontraba almacenada en un predio de la zona y, por causas que aún se investigan, se liberó al ambiente provocando una nube contaminante. “La exposición al químico produjo síntomas de mareo, vómito y dificultad respiratoria en los habitantes del sector”, señalaron fuentes oficiales. Entre los afectados se encuentran 27 menores de edad, quienes fueron trasladados a centros asistenciales para recibir atención médica inmediata.
El cloruro de metileno es un solvente empleado en la industria de pinturas, adhesivos y limpieza, considerado peligroso por sus efectos en la salud. “La inhalación de este compuesto puede causar daños neurológicos y respiratorios, por lo que se recomienda evitar cualquier contacto directo”, explicaron técnicos que participaron en la atención de la emergencia. La sustancia, al ser liberada en espacios cerrados o con poca ventilación, incrementa el riesgo de intoxicación masiva.
La Alcaldía de Barranquilla confirmó que se adelantan investigaciones para establecer las condiciones de almacenamiento del químico y determinar si hubo incumplimiento de normas ambientales o de seguridad industrial. “Se busca esclarecer si existió negligencia en el manejo de la sustancia y quiénes son los responsables de su presencia en la zona residencial”, indicó la administración distrital.
La comunidad de Barlovento manifestó que desde hace meses venía denunciando olores fuertes y posibles riesgos asociados a la presencia de químicos en el sector. Vecinos aseguraron que habían solicitado medidas preventivas, pero no se adoptaron acciones concretas. La emergencia reforzó las preocupaciones sobre el control de sustancias peligrosas en áreas urbanas y la necesidad de mayor vigilancia por parte de las autoridades.
Los organismos de socorro realizaron la evacuación parcial de viviendas cercanas y desplegaron equipos especializados para neutralizar la sustancia. Tras varias horas de trabajo, se logró controlar la situación y se descartó riesgo de propagación. Sin embargo, se anunció que se efectuarán inspecciones adicionales en el área para garantizar que no persistan focos de contaminación.
El balance oficial indica que las 41 personas intoxicadas recibieron atención médica y se encuentran fuera de peligro, aunque algunas permanecen bajo observación por los síntomas presentados. El episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad de comunidades expuestas a sustancias químicas y abrió un debate técnico sobre la regulación y el control de estos materiales en zonas residenciales.
Juan Joya




