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10 noviembre, 2025En los últimos años, los adultos mayores se han convertido en uno de los principales blancos de los delincuentes digitales. Según datos del Internet Crime Center del FBI, en 2024 las personas mayores de 60 años reportaron pérdidas por más de 4,9 mil millones de dólares en estafas online, lo que representa un incremento del 43 % respecto al año anterior y una quintuplicación desde 2020. En promedio, las víctimas perdieron 83 mil dólares cada una.
Detrás de estas cifras hay historias de vida y ahorros que desaparecen en segundos. Expertos en ciberseguridad advierten que proteger a esta población requiere educación digital, diálogo familiar y medidas concretas para blindar su bienestar financiero y emocional.
Estafas más comunes que afectan a los adultos mayores
De acuerdo con ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas digitales, los estafadores aprovechan la confianza y desconocimiento tecnológico de las personas mayores para ejecutar fraudes cada vez más sofisticados. Entre los métodos más frecuentes se encuentran:
- Phishing: los delincuentes se hacen pasar por entidades bancarias, organismos estatales o servicios de salud, solicitando pagos o datos personales para “evitar sanciones” o “desbloquear cuentas”. Estas trampas redirigen a sitios falsos donde la víctima entrega su información confidencial.
- Soporte técnico falso: una ventana emergente o llamada alerta sobre un supuesto virus en el computador. El “técnico” pide acceso remoto, roba credenciales bancarias o instala malware.
- Estafas románticas: los criminales construyen relaciones virtuales durante semanas o meses y luego solicitan dinero por una “emergencia” inventada.
- Urgencias familiares falsas: llamadas o mensajes que simulan una emergencia de un ser querido. El miedo y la prisa hacen que las víctimas omitan verificar la información antes de transferir dinero.
- Inversiones fraudulentas: ofertas tentadoras de ganancias rápidas que terminan siendo fraudes. Con el uso de deepfakes, los estafadores clonan voces o rostros de personas conocidas o figuras públicas para hacer más creíble la estafa.
“Las estafas dirigidas a los adultos mayores están aumentando en costo, frecuencia y sofisticación. Sin embargo, una comunicación abierta y medidas de protección técnicas y de comportamiento pueden reducir drásticamente el riesgo”, explicó Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
Qué hacer si un adulto mayor fue víctima de un fraude digital
Los expertos en seguridad digital recomiendan actuar con rapidez para evitar un mayor perjuicio financiero. Los pasos esenciales son:
- Congelar cuentas y notificar a la entidad bancaria para impedir nuevas transferencias fraudulentas.
- Documentar todo: conservar correos, mensajes y capturas de pantalla que evidencien la estafa.
- Reportar el caso ante organismos como el Internet Crime Complaint Center (IC3) o IdentityTheft.gov.
- Suspender líneas de crédito y tarjetas para evitar suplantaciones o nuevos préstamos en nombre de la víctima.
- Brindar apoyo emocional, recordando que la persona afectada es víctima de un delito y no debe sentir culpa. El silencio solo favorece a los estafadores.
Cómo prevenir: educación, empatía y comunicación familiar
“Comenzar con empatía y explicar cómo los estafadores manipulan las emociones es clave. Si pueden engañar a personas jóvenes con conocimientos tecnológicos, cualquiera puede convertirse en víctima”, agregó Gutiérrez Amaya.
Los expertos en ciberseguridad recomiendan establecer reglas familiares para la verificación de cualquier solicitud financiera. Por ejemplo: “Una amiga casi transfiere dinero tras oír lo que parecía ser la voz de su nieto; resultó ser una estafa. ¿Podemos acordar que siempre verificaremos antes de enviar dinero?”.
También se sugiere:
- Consultar con los bancos si ofrecen protecciones especiales para clientes mayores, como llamadas de verificación o límites de transferencia.
- Asignar a un “compañero de verificación” dentro de la familia para confirmar operaciones sospechosas.
Reglas básicas de “ciberhigiene” para adultos mayores
Para fortalecer la seguridad digital, ESET comparte prácticas sencillas pero efectivas:
- Usar un administrador de contraseñas para crear y guardar claves únicas.
- Activar la autenticación en dos pasos, preferiblemente con una aplicación móvil.
- Bloquear ventanas emergentes y llamadas automáticas con herramientas del operador telefónico.
- Mantener actualizados todos los dispositivos (computadores, celulares, tabletas).
- No abrir archivos adjuntos ni enlaces de remitentes desconocidos.
- Instalar un software de seguridad confiable en todos los equipos del hogar.
En conclusión, la educación digital, el acompañamiento familiar y la empatía son la mejor defensa frente al fraude online. Prevenir y actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre una experiencia segura y la pérdida de los ahorros de toda una vida.




