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4 octubre, 2025En un contundente intercambio de mensaje “diplomáticos” a través de redes sociales, el presidente Gustavo Petro respondió este viernes al anuncio del Secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, sobre un “ataque cinético letal” ejecutado el viernes 3 de octubre contra una embarcación en aguas internacionales del Caribe, frente a las costas de Venezuela. La operación, ordenada directamente por el presidente Donald Trump, resultó en la muerte de cuatro ocupantes del navío y reactivó el debate global sobre los métodos de la lucha antidrogas.
El alto funcionario estadounidense, Pete Hegseth, utilizó su cuenta de X (antes Twitter) en la mañana del viernes 3 de octubre para informar sobre la operación militar. “Esta madrugada [del viernes 3 de octubre], por órdenes del Presidente Trump, dirigí un ataque cinético letal contra un barco narcotraficante”, declaró, afirmando que la embarcación estaba “vinculada a Organizaciones Terroristas designadas en el área de responsabilidad del USSOUTHCOM”.
Hegseth detalló que “cuatro narcoterroristas a bordo murieron en el operativo, y ninguna fuerza estadounidense resultó afectada”, y reveló que el ataque se realizó específicamente “en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela mientras la embarcación transportaba grandes cantidades de narcóticos – headed to America to poison our people”.
El Secretario de Guerra fue enfático al defender la inteligencia que sustentó la operación: “Nuestra inteligencia, sin a duda, confirmó que este vessel estaba trafficking narcotics, los people onboard eran narco-terrorists, y operaban en una known narco-trafficking transit route”. Cerrando su mensaje con una advertencia, afirmó que “estos strikes continuarán hasta que los attacks on the American people are over!!!!”.
La réplica presidencial: Eficacia sin violencia versus intereses geopolíticos
La respuesta del mandatario colombiano, publicada en la tarde del viernes 3 de octubre, estableció un claro contrapunto. “Está operación que hacen ustedes: estadounidenses, la hacemos a diario los colombianos pero sin misiles”, escribió Petro, criticando el uso de la fuerza letal.
El presidente destacó la efectividad de las operaciones locales de interdicción: “Incautamos centenares de toneladas de cocaína, mucho más que lo que hacen las naves de guerra estadounidenses, sin matar a nadie”.
Petro rechazó frontalmente la caracterización de los tripulantes como “narcoterroristas”. “No señor secretario de guerra, los jóvenes que van en esas lanchas no son narcoterroristas, son jóvenes pobres de las islas del caribe tratando de sobrevivir económicamente”, argumentó, y añadió una fuerte comparación: “Al bombardearlos con misiles como en Gaza, ustedes asesinan es al pueblo caribeño”.
El jefe de Estado profundizó en su análisis, sugiriendo que la justificación esconde motivos geopolíticos y económicos. “Esa narrativa de mostrar a los latinoamericanos como el enemigo envenenador… se la inventó antes en la historia: Goebbels, para legitimar la invasión a Polonia”, afirmó, conectando la retórica actual con la propaganda nazi. “Ustedes lo que quieren es el petróleo de Venezuela y de Guyana, eso es todo”, sentenció, cuestionando el verdadero objetivo estratégico de la operación.
Una visión civilizatoria y una propuesta de futuro energético
Frente a lo que calificó como un “embrujo ideológico nazi”, Petro defendió la historia y la soberanía de la región. “Señor secretario de guerra, nuestros ancestros tienen 30.000 años de antigüedad en América, 300 siglos, el apellido Trump apenas tiene un siglo en este continente”, subrayó, reivindicando la profundidad histórica de los pueblos originarios frente a la reciente presencia de la familia Trump en el continente.
El mandatario propuso un cambio de paradigma, alejándose de la confrontación y enfocándose en la cooperación para enfrentar la crisis climática. “El potencial de energías limpias en américa del sur es de 1.400 gigas al año, ustedes demandan 1200 gigas al año”, explicó, “podemos juntos superar la crisis climática y detener el colapso”, planteando una alternativa de colaboración basada en energías renovables.
Finalmente, Petro redirigió el foco del problema de las drogas hacia el consumo interno de Estados Unidos. “El mayor veneno es el fentanilo, la droga de la muerte, y lamentablemente es una droga de diseño industrial que se hace en su propio país”, afirmó. “No tiren misiles en el Caribe para ocultar el verdadero veneno”, concluyó, haciendo un llamado a la unidad: “Unámonos en la vida no en la muerte”, cerrando con una propuesta de política de vida frente a las políticas de muerte representadas por el ataque militar.
Humberto ‘Toto’ Torres
Redactor Política




