
Kingdom & Culture impulsan un nuevo capítulo en la música latina con ‘Segunda Vida’ junto a The Rudeboyz
25 agosto, 2025
Colombia se consolida como destino de turismo de bienestar y será sede de Termatalia 2025
25 agosto, 2025Aunque el Frente 36 fue señalado como responsable del ataque, el alto comisionado para la Paz aseguró que esa estructura actúa de forma autónoma y suspendió los diálogos con esa fracción.
En medio de la conmoción nacional por el asesinato de trece policías en Amalfi, Antioquia, atribuido al Frente 36 de las disidencias de las FARC, el Gobierno nacional sostuvo este fin de semana un nuevo ciclo de conversaciones con esa misma organización armada ilegal en los Llanos del Yarí, departamento de Caquetá. El encuentro, que tuvo lugar apenas horas después del atentado, ha sido objeto de fuertes críticas por parte de líderes regionales, sectores políticos y familiares de las víctimas, quienes cuestionan la legitimidad y el momento de la reunión.
Según el Ministerio de Defensa, el ataque fue perpetrado por el Frente 36, una estructura armada bajo el mando de alias ‘Calarcá’, quien también participó en el encuentro con el Gobierno. “Mientras las familias de trece uniformados despedían a sus seres queridos, una delegación del Gobierno se sentaba a hablar de paz con miembros de las disidencias lideradas por alias Calarcá”, señalaron sectores críticos.
La delegación oficial estuvo encabezada por la jefa negociadora Gloria Quiceno y el exsenador Feliciano Valencia, mientras que por parte de las disidencias participaron Leopoldo Durán, Tomás Ojeda y el propio alias ‘Calarcá’. El ciclo de conversaciones abordó temas como territorio, paz ambiental, justicia, seguridad y zonas de reserva campesina. Este proceso hace parte de la estrategia de “paz total” promovida por el Gobierno Nacional, que contempla la creación de Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) para facilitar el tránsito de grupos armados hacia la vida civil.
Aun así, el alto comisionado para la Paz, Otty Patiño, aclaró en entrevista con Noticias Caracol que el Frente 36 actúa con autonomía y que no responde directamente a las órdenes de alias ‘Calarcá’. “Sabemos que esa estructura no depende de Calarcá, es un frente con cierta autonomía”, explicó. Patiño también confirmó que los diálogos con esa fracción específica han sido suspendidos hasta que se esclarezcan los hechos ocurridos en Amalfi.
El encuentro en el Yarí ha sido blanco de críticas por parte de autoridades locales y organizaciones sociales, que consideran que el Gobierno incurre en un “doble discurso” al dialogar con responsables de hechos violentos recientes. “Cuando bajo un falso discurso de paz hablan de reconciliación y en la práctica generan más violencia en el territorio, nosotros no podemos tener una doble moral”, afirmó un líder comunitario en declaraciones recogidas por medios nacionales.
Desde Caquetá, el gobernador denunció que campesinos fueron constreñidos y amenazados por las disidencias para asistir al encuentro. “La arquitectura armada de alias Calarcá intimidó a la población, principalmente en Puerto Rico, San Vicente y Cartagena del Chairá”, aseguró. Estas denuncias encendieron las alarmas sobre la legitimidad del respaldo social que las disidencias intentan proyectar en los diálogos.
A pesar de los avances en regiones como Catatumbo, Nariño y Putumayo, donde se han pactado zonas de ubicación con otras fracciones, en Caquetá persisten denuncias de extorsión, reclutamiento de menores y control territorial por parte de las disidencias.
El Gobierno insiste en su compromiso con la paz, pero también ha advertido que hechos como el atentado en Amalfi afectan la confianza en el proceso. Por ahora, se espera un informe oficial que determine si la responsabilidad recae en el Frente 36 como estructura autónoma o si existe una conexión directa con el mando central de alias ‘Calarcá’. La decisión sobre la continuidad de los diálogos dependerá de esa evaluación, mientras las familias de los policías asesinados exigen justicia y verdad.
Juan Joya




