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4 agosto, 2025La situación humanitaria en el sur de Bolívar es crítica. Más de 5.000 personas permanecen confinadas desde hace 12 días en los corregimientos y veredas de Santa Rosa del Sur, Montecristo, Arenal y Cantagallo, donde el enfrentamiento entre el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las FARC ha sumido a las comunidades en el miedo, el desabastecimiento y la parálisis total.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, reconoció la gravedad del panorama y denunció que los grupos armados ilegales “están cometiendo crímenes de guerra”. Según su informe, las estructuras del ELN estarían utilizando ataques con drones para aislar a la población, dificultar el ingreso de ayuda humanitaria y “avanzar en su avaricia criminal de control ilegal de la minería”.
“Aunque se ha recuperado gran movilidad de la población civil entre Santa Rosa y Canelos, los ataques con drones, principalmente por parte del cartel del ELN, intentan desabastecer y aislar a la población”, sostuvo el funcionario, mientras el temor al desplazamiento masivo aumenta con el paso de los días.
Las Fuerzas Militares —Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Policía— siguen desplegadas en la zona y mantienen operaciones ofensivas para retomar el control, garantizar la seguridad en los corredores viales y proteger la vida de los habitantes. No obstante, los avances han sido costosos.
El general William Fernando Prieto, comandante de la Primera División del Ejército, confirmó que los combates con el Clan del Golfo y el ELN han dejado un soldado muerto y siete más heridos en los últimos días. A pesar de ello, reiteró que “las tropas continuarán con ese empeño para recuperar la tranquilidad de los pobladores de estas zonas”.
Mientras el Gobierno sostiene que la ofensiva militar sigue en marcha, el sur de Bolívar continúa atrapado entre balas, miedo y hambre, y los pobladores esperan más que promesas: exigen resultados concretos y garantías reales para su supervivencia.
La disputa por las rentas criminales ha convertido a Bolívar en un campo de batalla donde los derechos humanos son ignorados y el silencio del Estado pesa tanto como las armas.
Humberto ‘Toto’ Torres




