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1 agosto, 2025El jueves 31 de julio el Congreso de El Salvador reformó su Constitución al aprobar la reelección presidencial indefinida, lo que le daría continuidad al mandato del presidente Nayib Bukele hasta seis años. Decisión que está siendo cuestionada por la oposición y políticos del mundo, debido a que se trataría de un acto de autoritarismo y que no permitiría que los ciudadanos puedan elegir en democracia.
Con una votación de 57 votos a favor por parte del oficialismo —quienes tienen la mayoría de los escaños en el parlamento— y tres en contra, fueron reformados los artículos 75, 80, 133, 152 y 154, los cuales consisten en permitir la “reelección sin reservas”, ampliar el mandato de gobierno; sincronizar las elecciones presidenciales, legislativas y municipales, y eliminar la segunda vuelta electoral.
Ana Figueroa, diputada oficialista, fue la encargada de explicar la iniciativa en la que argumentó que en el país salvadoreño históricamente hay otros cargos donde la reelección por medio de la votación popular no está prohibida como los alcaldes y parlamentarios, pero estaba la excepción de la presidencia. Por tal motivo, propuso modificar los artículos mencionados. “Para el artículo 154 propongo una reforma que extienda el periodo presidencial a seis años. Por el momento sabemos que, de acuerdo a nuestra Constitución, el período presidencial es de cinco años, porque la propuesta es para seis. La verdad es que esta reforma busca una mayor estabilidad en los ciclos electorales. Por ejemplo, al reducir el número de elecciones presidenciales en un periodo, también estamos reduciendo costos económicos de cada jornada electoral, y créame que son altísimos”, continuó explicando.
En ese sentido, señaló que con esos cambios se está permitiendo a los salvadoreños alcanzar una mayor seguridad política y jurídica, así como también los llevará a un mayor desarrollo económico y social, que es el enfoque de la actual administración. Con el artículo 80 se eliminó la segunda vuelta electoral, ya que al país le cuesta aproximadamente 50 millones de dólares. “Imagínense, sólo para ponerlo en perspectiva, sería como el costo de construir un nuevo hospital El Salvador. Un hospital en Rosales, por ejemplo. Construyeron más escuelas. Me parece a mí que los salvadoreños merecemos un mejor uso de todos estos fondos. Con esta medida, obviamente, el candidato que tenga más votos en la primera vuelta electoral, gana. Así de sencillo”, apuntó.
Y esto lo hacen muchos países democráticos en el mundo, como Estados Unidos, Panamá o México. La verdad es que no estamos inventando acá el agua caliente. Esto obviamente es sinónimo de eficiencia y ahorro para el país, dado que tenemos que estar en una constante campaña electoral.
La congresista también explicó medida transitoria relacionada al artículo 154, que tiene como objetivo “ordenar el ciclo electoral”. Es decir, actualmente el mandato de Bukele irá hasta 2029, pero la propuesta es que en 2027 se realicen las elecciones nuevamente y se unifiquen con las municipales y las legislativas. “La propuesta es reducir dos años para que en 2027 podamos por primera vez homologar nuestras elecciones, nuestros ciclos electorales y que las elecciones sean al mismo tiempo para presidentes, para alcaldes y para diputados. Y a partir de ahí comenzar un nuevo ciclo electoral que sea obviamente más ordenado, menos repetitivo y por ende menos costoso para el bolsillo de los salvadoreños”.
En resumen, lo aprobado fue lo siguiente:
· Permitir la reelección presidencial
· Ampliar el período presidencial a 6 años
· Eliminar la segunda vuelta electoral
· Establecer un ajuste transitorio para reorganizar el calendario electoral.
Bukele, de 44 años, gobierna desde 2019 y fue reelegido en 2024 con un 85 % de los votos, lo que le dio un control casi absoluto sobre todos los poderes e instituciones del Estado, en lo que la oposición tacha de “dictadura”.
Reacciones de la oposición salvadoreña: “Ha muerto la democracia”
La diputada Marcela Villatoro, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena), criticó la reforma y dijo que los legisladores “han hecho una confesión pública de matar la democracia disfrazada de legalidad”” y que “han matado la Constitución”. En su intervención solicitó que dejen de “disfrazar de popularidad y de romantizar las dictaduras”, además de señalar que “se están autonombrando constituyentes y cambiando el sentido a la Constitución” sin contar con esa facultad.
Por su parte, Claudia Ortiz, del partido opositor VAMOS, dijo que los legisladores del oficialismo “están diciendo mentiras” para hacer creer que esta reforma es para devolverle el poder al pueblo. “Es evidente que estas reformas que están promoviendo es un plan que tenían trazado desde hace tiempo y que no es para darle el poder al pueblo, es para quedarse el poder ustedes, para que su partido esté en el poder siempre”, señaló.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




