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1 agosto, 2025El conjunto Embajador, en un gran partido de Beckham Castro, consiguió su primer triunfo del semestre y le dio un respiro al complejo presente.
El estadio El Campín se vio desolado. Un equipo que normalmente tiene una regularidad en su asistencia —que promedia desde los 20.000 aficionados en adelante— anoche apenas metió un poco más de 6.000 personas al ‘Coloso de la 57’, lugar en el cual predominó la soledad, el silencio y las pancartas organizadas, haciendo saber la necesidad de resultados y el descontento con la directiva.
En un marco triste, más que hostil, teniendo en cuenta que la hinchada azul es una de las más fieles de Colombia, Millonarios fue muy superior ante un discreto Real Cartagena, que le hizo todo más fácil al Embajador, sirviendo de sparring y de rival para recuperar la confianza.
De entrada, David González, aún en la búsqueda del once titular y con la oportunidad de rotar un poco la nómina, sorprendió utilizando el doble nueve: Giordana y Marimón jugaron juntos. Asimismo, regresó una pieza clave en el mediocampo, Nicolás Arévalo, quien estuvo acompañado por un juvenil que tuvo una gran oportunidad: Sebastián del Castillo. Beckham Castro y Álex Castro fueron titulares, dándole descanso a Edwin Mosquera, quien venía siendo inicialista. Atrás, la dupla de centrales volvió a ser Llinás y Vargas, junto con el joven Sander Navarro, que sumó minutos.
Millonarios impuso condiciones desde el principio
Lejos del partido esperado, Cartagena se vio muy impotente, a pesar de tener una nómina con jugadores experimentados como Freddy Montero, Wilfrido De La Rosa, Arley Rodríguez y José Leudo, entre otros. Poco y nada pudieron hacer ante la presión y eficacia de Millonarios, de donde partió una victoria que, más allá de las formas, era necesaria y dejó una disposición diferente del conjunto Embajador.
El 4-4-2 nunca retrocedió. Vargas y Llinás, más que centrales, fueron volantes 5, lo que habla del posicionamiento y disposición de Millonarios, que con un bloque alto, presionó la salida de un equipo al que le costó infinitamente tener la pelota. La agresividad e intensidad fueron la clave para que el Embajador dominara, recuperando rápidamente el balón y pasando al ataque. La profundidad sigue siendo algo a trabajar, pero aparecieron otros caminos como el fútbol aéreo y la pelota quieta, recursos por los cuales Millonarios inquietó y estrelló dos balones en los palos.
Los goles tienen una connotación individual muy marcada. La presión alta de Millonarios permitía recuperar en terreno contrario, mientras la pasividad de Cartagena facilitaba proponer, desbordar y desmarcar. Por dentro, Marimón recibió una pelota y, sin apuro, jugó de espaldas al arco, aprovechando su físico, se llevó la marca y, en un giro, quedó de frente a portería para definir abajo. Fácil y sin mucha generación, partiendo de la presión, Millonarios se fue arriba. Al cierre del primer tiempo, se repitió la historia: de un error en salida de Cartagena, vino Álex Castro para meter un balón al área, encontrando a un muy dinámico Beckham Castro, que jugó más por dentro y no tan lateralizado. Entró al área y definió arriba. Poca generación, pero mucho aprovechamiento del error rival, producto de un gran trabajo colectivo de Millonarios.
“Me parece que es un resultado no solo importante para la llave, sino para todo lo que venía pasando en el semestre”, afirmó David González.
Segundo tiempo de trámite en El Campín
Para la segunda mitad, nada cambió. Cartagena siguió siendo el mismo equipo sumiso, incapaz ante la presión de Millonarios durante todo el partido. Era tanta la impotencia que terminó alargándose y jugando al pelotazo, donde también pasó desapercibido, apenas generando una llegada en 90 minutos.
Millonarios, por su parte, repitiendo la dosis, aprovechó otra recuperación alta. La defensa de Cartagena parecía un abanico: se abrió y dejó espacios. Marimón se vistió de asistidor y Beckham definió muy bien ante la salida del golero Carlos Mosquera.
Ya con el partido resuelto y por situaciones ajenas al juego, Millonarios rotó, pensando en no sobrecargar jugadores y en seguir encontrando las mejores opciones para el domingo, cuando visite a Independiente Medellín en un duelo importante por liga.
Finalmente fue 3-1, tras un error de Diego Novoa en el cierre del juego, quien se metió una “macana” que le dio “vida” a la serie desde el resultado. Desde lo futbolístico, según lo evidenciado anoche, parece casi imposible que ocurra una remontada.
Alexander Cortes




