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23 julio, 2025El anuncio ocurre en medio de nuevos reportes de desmovilización de integrantes de ese grupo armado
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció la realización de un paro armado en todo el departamento del Chocó, programado para iniciar este viernes 25 de julio a las 6:00 a. m. y con una duración estimada de 48 horas. La advertencia fue difundida mediante un comunicado divulgado en redes sociales, en el cual el grupo armado señala que ningún tipo de actividad podrá desarrollarse durante ese tiempo. “Durante estos dos días no se permitirá ningún tipo de movilidad fluvial, terrestre ni aérea; toda actividad económica, social y administrativa deberá cesar”, indicó el ELN.
La amenaza ha generado consternación entre las comunidades del Chocó, una región históricamente golpeada por el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales. Organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos han expresado alarma ante los posibles efectos humanitarios del anuncio, especialmente en zonas rurales donde la movilidad ya es limitada. La Defensoría del Pueblo no se ha pronunciado oficialmente, pero se anticipa una activación de alertas tempranas para monitorear el impacto de esta medida coercitiva.


De manera paralela al anuncio del paro armado, el ELN también hizo graves señalamientos contra la Fuerza Pública. En el comunicado se asegura que “existe una complicidad abierta entre estructuras paramilitares y fuerzas estatales, con el objetivo de atacar a la población civil”. Estas afirmaciones han sido rechazadas por voceros del Gobierno, aunque hasta el momento no se ha emitido una respuesta oficial por parte del Ministerio de Defensa ni de las Fuerzas Militares.
La tensión aumenta a medida que se acerca la fecha anunciada para el paro. Alcaldes municipales y autoridades locales han manifestado su preocupación por la posible parálisis en el transporte, el abastecimiento de alimentos y los servicios básicos. Desde varios sectores se ha solicitado al Gobierno Nacional una intervención inmediata para garantizar los derechos de la población civil y evitar nuevas afectaciones humanitarias en la región.
En medio de esta coyuntura, se reportó que dos integrantes del ELN se desmovilizaron voluntariamente en zona rural del municipio de Lloró, Chocó. De acuerdo con información de la Séptima División del Ejército, los hombres entregaron armamento y manifestaron su intención de acogerse a los programas de reintegración del Estado. El hecho fue calificado como un avance positivo, aunque aislado, en medio de un escenario complejo.
Un anuncio que representa un gran desafío a la paz y la seguridad en el Pacífico colombiano, particularmente en un departamento como el Chocó, donde convergen múltiples actores armados ilegales. La comunidad internacional y las organizaciones humanitarias estarán atentas a la evolución de los hechos en los próximos días, mientras persisten las denuncias de la población civil frente a la fragilidad del control estatal en esta zona del país.
Juan Joya




