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16 julio, 2025
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16 julio, 2025El respaldo del Ejecutivo a candidatos afines ha generado reacciones entre partidos opositores e independientes.
El próximo domingo 20 de julio se instalará el nuevo año legislativo en Colombia, correspondiente al periodo 2025–2026. La jornada estará marcada por la elección de las mesas directivas en Senado y Cámara de Representantes, en un contexto de reacomodos partidistas, negociaciones cruzadas y estrategias institucionales que podrían incidir en el desarrollo de la agenda legislativa en su último periodo.
En la Cámara de Representantes, el Gobierno ha respaldado la candidatura de Julián David López, del Partido de La U, como aspirante a la presidencia de esa corporación. López ha sido identificado como cercano a las iniciativas del Ejecutivo, incluyendo la reforma a la salud. Aunque por acuerdos previos la presidencia correspondería a Cambio Radical, el respaldo oficial ha generado tensiones entre bancadas, con otros aspirantes como Wilmer Carrillo, José Eliécer Salazar y Jorge Eliécer Tamayo también en competencia.
La postura del Gobierno ha sido interpretada por sectores de la oposición como una maniobra para conservar el control legislativo. Desde Cambio Radical se ha cuestionado públicamente la posibilidad de entregar la presidencia a un congresista afín al Ejecutivo, mientras se insiste en respetar los acuerdos políticos establecidos al inicio del periodo parlamentario.
En el Senado, el Partido Liberal mantiene la expectativa de ocupar la presidencia, con nombres como Lidio García y Alejandro Carlos Chacón en consideración. Por un lado, García cuenta con respaldo de sectores tradicionales, mientras Chacón ha buscado distanciarse de liderazgos partidistas para posicionarse como opción institucional. El Ejecutivo ha emitido señales de apoyo a perfiles que favorezcan el avance de su agenda legislativa, sin hasta el momento oficializar una candidatura propia.
La instalación del Congreso coincide con el inicio del trámite de reformas sociales, entre ellas destacan: la reforma a los servicios públicos, la ley de educación superior y la reforma agraria. Iniciativas requieren consensos amplios, por lo que el control de las mesas directivas se considera estratégico para su viabilidad. En este contexto, se prevé que el nuevo ministro del Interior desempeñe un papel relevante en la articulación de apoyos legislativos.
El ambiente político también está influido por factores externos, como el calendario electoral en países vecinos y el inicio de la precampaña presidencial. La posibilidad de impulsar una eventual constituyente ha sido mencionada en algunos sectores, aunque no se ha formalizado como parte de la agenda legislativa inmediata.
La legislatura que comienza se proyecta como una etapa de alta complejidad institucional, con dinámicas internas que podrían redefinir el equilibrio de poder en el Congreso. La elección de las mesas directivas será un indicador clave del rumbo que tomarán las discusiones legislativas en el último año del actual gobierno.
Juan Joya




