
Estados Unidos nunca había dejado absolutamente claro lo que haría si a la China comunista se le antojara invadir a Taiwán.
7 junio, 2025
“El suicidio infantil no puede seguir siendo un tema silenciado”: avanza ley para proteger la salud mental de niños y adolescentes
7 junio, 2025¿Control de la narrativa o transparencia?
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, celebró la decisión de una corte de apelaciones que le permite prohibir el acceso de la agencia de noticias Associated Press (AP) a ciertos eventos en la Casa Blanca. En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump calificó la medida como una “gran victoria frente a AP” y acusó a la agencia de “negarse a revelar los hechos ni la verdad sobre el golfo de América”.
La controversia se originó en febrero, cuando la Casa Blanca excluyó a los periodistas y fotógrafos de AP del Despacho Oval y del avión presidencial Air Force One. La decisión se tomó luego de que la agencia se negara a utilizar el término “Golfo de América”, impuesto por una orden ejecutiva de Trump, en lugar de “Golfo de México”. En abril, el juez federal Trevor McFadden dictaminó que esta exclusión violaba la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión y de prensa. Sin embargo, el viernes, un panel de jueces de la corte de apelaciones federal con sede en Washington revocó ese fallo y determinó que el gobierno puede seguir excluyendo a AP de los “espacios presidenciales restringidos”, argumentando que estos no están protegidos por la Primera Enmienda.
https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/114638898863359142
La decisión judicial ha generado un intenso debate sobre la libertad de prensa en Estados Unidos. La Casa Blanca defendió la medida, asegurando que busca “modernizar el acceso a la información presidencial” y ampliar la cobertura a “nuevos medios”, incluyendo podcasters y creadores de contenido conservadores. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que el gobierno “reafirmará” su decisión de excluir a AP y que la administración Trump “determinará quién disfruta del acceso privilegiado y limitado a espacios como el Air Force One y el Despacho Oval”.
Por otro lado, sectores pro libertad de prensa han advertido que la medida representa un peligro para la democracia. La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), que tradicionalmente selecciona a los periodistas que cubren al presidente, expresó su preocupación por la decisión del gobierno de asumir el control sobre el acceso de los medios. “El presidente está eligiendo quién lo cubre, lo que plantea serias dudas sobre la transparencia gubernamental”, señalaron analistas.
La Associated Press, fundada en 1846 y considerada un pilar del periodismo estadounidense, ha rechazado retractarse de su decisión de seguir usando el término “Golfo de México”. En su manual de estilo, la agencia destaca que el nombre ha “llevado ese nombre durante más de 400 años” y que continuará utilizándolo, aunque reconocerá el nuevo nombre impuesto por Trump.
Mientras la polémica crece, la administración Trump ha tomado otras medidas para restringir el acceso de los medios tradicionales. Dos semanas después de excluir a AP, la Casa Blanca despojó a los periodistas de la potestad que han tenido durante casi un siglo para decidir quiénes integran el grupo de reporteros y fotógrafos que cubren eventos presidenciales. Además, el gobierno ha presionado para desmantelar medios financiados por el Estado, como Voice of America y Radio Free Europe, y busca retirar fondos públicos a NPR y PBS.
Aunque el fallo de la corte de apelaciones no es definitivo, porque AP ha apelado la decisión y el caso podría llegar hasta la Corte Suprema. Mientras tanto, la exclusión de la agencia de noticias sigue vigente, y el debate sobre la libertad de prensa en Estados Unidos continúa en el centro de la discusión política.
La medida ha sido interpretada por algunos sectores como un intento de la administración Trump de controlar la narrativa mediática y favorecer a medios afines a su gobierno. Aun así, sus defensores argumentan que la Casa Blanca tiene el derecho de decidir qué periodistas pueden acceder a sus espacios restringidos. La batalla legal y política en torno a la cobertura de la presidencia de Trump sigue abierta, y su desenlace podría marcar un precedente sobre el acceso de la prensa a los eventos de Gobierno en un futuro.
Juan Joya




