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5 febrero, 2026¿Los ceses al fuego de la Paz Total fueron interpretados por los grupos armados como una señal de permisividad?
Vuelve a ser motivo de discusión las cifras de cultivos de coca, en medio de un debate que involucra al Gobierno, organismos internacionales y oficiales retirados de las Fuerzas Militares. Según el Consejo de Generales en Retiro del Ejército Nacional, el país pasó de registrar cerca de 48.000 hectáreas en 2013 a aproximadamente 300.000 en 2025, lo que representa un crecimiento superior al 600 %. “El narcotráfico ha evolucionado como un sistema criminal altamente adaptable”, señala el documento de análisis estratégico elaborado por el general (r) Jorge Segura.
El informe de los militares retirados advierte que el aumento de los cultivos ilícitos ha estado acompañado por el fortalecimiento de las disidencias de las FARC, el ELN y otras organizaciones criminales, que incrementaron su control territorial y capacidad operativa. El estudio identifica un punto de inflexión en 2014, cuando se modificó la estrategia antidrogas, se suspendió la aspersión aérea y se priorizó un enfoque negociador. En ese sentido, el narcotráfico dejó de ser un fenómeno periférico y se convirtió en un eje estructural del conflicto armado y criminal.
Uno de los aspectos más críticos del análisis se centra en los efectos de la política de Paz Total. Según el documento, los ceses al fuego y las mesas de diálogo fueron interpretados por los grupos armados como señales de permisividad, lo que les permitió consolidar economías ilegales y ejercer funciones de gobernanza criminal en regiones como Catatumbo, Nariño, Cauca, Putumayo, Chocó y zonas fronterizas con Venezuela y Brasil. El informe también advierte un debilitamiento relativo del aparato de seguridad y defensa del Estado, asociado a la reducción de capacidades militares, restricciones presupuestales, desgaste operacional y cuestionamientos políticos al uso legítimo de la fuerza.
En contraste, las cifras oficiales presentadas por el Gobierno muestran un panorama distinto. El presidente Gustavo Petro ordenó la publicación mensual de mapas de coca elaborados por la Policía Nacional. “Quiero que salgan cada mes y se publiquen. Publicamos este de agosto de 2025, acá podemos medir si vamos bien o mal”, afirmó el mandatario durante un Consejo de Ministros. El jefe de Estado cuestionó además la metodología de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que trabaja con reportes anuales y extrapola datos a partir de zonas de alta productividad.
De acuerdo con el Sistema Integrado de Información y Monitoreo (Siima), las hectáreas de coca sembradas pasaron de 230.588 en 2022 a 262.179 en agosto de 2025. El reporte oficial detalla que 216.169 hectáreas corresponden a cultivos productivos, 56.639 a áreas no productivas, 30.851 a cultivos retomados y 15.159 a nuevos cultivos, cifra que representa una disminución del 56,9 % frente a 2018. Las autoridades han dejado en claro que la tecnología empleada permite identificar con precisión el estado de los cultivos mediante imágenes aéreas de alta resolución, diferenciando entre áreas nuevas, productivas y abandonadas.
La diferencia entre las cifras oficiales y las estimaciones de los militares retirados deja ver un choque de metodologías y percepciones sobre la magnitud del fenómeno. Mientras el Gobierno reitera que la expansión se ha reducido y que la confianza campesina ha permitido avanzar en procesos de sustitución hacia economías lícitas, el informe de los generales advierte un reequilibrio desfavorable frente a las estructuras criminales.
En medio de las versiones, las autoridades recuerdan que el negocio del narcotráfico sigue siendo altamente rentable: un kilo de cocaína puede llegar a establecerse en 10.000 dólares en Centroamérica y hasta 115.000 en Asia, lo que explica la persistencia del narcotráfico y las disputas territoriales en el país. La publicación mensual de los mapas busca marcar un giro en la política de información antidrogas y sostener el pulso técnico y político con la ONU sobre cómo medir realmente el fenómeno.
Juan Joya




