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26 agosto, 2025Desde el pasado 12 de agosto no se sabe nada de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down que desapareció mientras estaba en su colegio ubicado en Cajicá, Cundinamarca. Hoy, 13 días después, en Colmundo Radio conversamos con el abogado de la familia, Julián Quintana, quien expresó sus cuestionamientos ante las acciones de la institución educativa, tanto antes del suceso como en medio de la investigación.
Así como la reciente afirmación del gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, quien señaló la hipótesis de que se trate de una “desaparición forzada”, el jurista calificó el hecho como un “rapto quirúrgico”, dado a que hasta el momento no hay rastros ni pistas que conduzcan con el paradero de la menor de edad. “Es muy aterrador que hasta este momento no tengamos una prueba directa de lo que pasó con nuestra querida Valeria, sin embargo hay que hacer un contexto desde el punto de vista de la indagación. Cuando uno mira lo que se encontró en terreno, es decir, un sitio impecable desde el punto de vista indiciario de huellas, es decir, si una niña hubiera salido voluntariamente o se hubiera perdido en un lugar como la parte trasera del colegio que es tan boscoso, algún indicio existiría, un pelo, un zapato, una huella, parte de su uniforme”, señaló inicialmente.
Es de recordar que la última vez que se vio a Valeria fue cuando estaba en una zona verde del recinto escolar, cerca de unas eugenias (un tipo de flores), allí estaba un cercado de malla metálica y con algunos hoyos, por donde se cree que el o los responsables la sacaron. El punto del abogado es que los raptores lo hicieron de manera “impecable”, ya que cuando hizo el ejercicio de ir hasta el lugar de los hechos, precisó hay dificultad para caminar y es imposible no dejar rastros.
“Yo estuve recorriendo el lugar y se dificulta caminar por allí, yo incluso me corté, me clavé unas espinas, se me rasgó la chaqueta, entonces eso es lo que nos da fuerza en la hipótesis de que la niña fue raptada de manera impecable, como si la hubieran entonces cogido y metido en algún lugar y que un tercero, que no descartamos que pueda ser del colegio o que pueda vivir en el sector aledaño, conociendo esta zona que es de difícil acceso, pues haya aprovechado esa información para sustraerla”, agregó.
Quintana, indicó que pese a los esfuerzos que siguen haciendo las autoridades y los cuerpos de investigación, quienes han recorrido el río Frío, que además no es tan caudaloso ni profundo, así como en otras zonas posibles, aún no se ha encontrado alguna señal de la niña. Por lo cual han pedido a la Fiscalía General de la Nación que intensifiquen la búsqueda con “con análisis de datos, análisis de telefonía, antenas, verificación de cámaras, congruencia de testimonios, relación de datos, entre otras”, para halla un indicio más “concreto del paradero de Valeria… Obviamente que no hay que descartarla, pero aquí digamos que haciendo un análisis de que la niña pudo caer al río, pues ya se hubiera tenido noticia de ella, por eso coge mucha fuerza la hipótesis del secuestro”, subrayó.
Escucha la entrevista completa en el siguiente enlace desde el minuto 42:
Evidencia recolectadas
El profesional en derecho indicó que el ente investigador tiene como evidencia un video, sin embargo, señaló que el colegio no tenía ni siquiera un circuito adecuado de vigilancia y seguridad. Sobre la grabación existente, se corrobora que la niña estaba jugando cerca de unas eugenias y de un momento a otro desapareció. “Lo que llama la sorpresa es que nadie del colegio se dio cuenta, nadie, absolutamente nadie, sino después de, si no estoy mal, un par de horas, que un profesor advierte que la niña no entró a clase. Por eso digo, si el colegio hubiera hecho bien su trabajo de supervisar a la niña y que siempre estuviera con un adulto responsable, hoy Valeria estaría con sus papás. Y eso no pasó”.
Asimismo, se mantiene la versión de que el video puede que esté alterado y a esto se le suma que el colegio manipuló el lugar en medio de las indagaciones, ay que pusieron una nueva malla y taparon los huecos que estaban. “Estamos desconcertados precisamente con la falta de seguridad del colegio, desconcertados con la falta de protocolos del colegio y desconcertados con la actitud frente a la decisión de retomar clases. Es que se desapareció una niña y no solamente es por el tema de Valeria, sino que los otros niños pueden estar en peligro”, apuntó.
A diferencia de la alcaldesa de Cajicá, Fabiola Jácome, quien anteriormente en entrevista con Colmundo Radio aseguró que se trata de un colegio seguro, el abogado contrarió tal afirmación. “Es una mentira que se diga que el colegio era seguro. Y es tan mentira lo que están diciendo que el mismo colegio, atentando en contra de la investigación, rellenó los huecos por donde podría salir un niño o ser raptado un niño y puso rejas adicionales. Es un cerramiento integral de la parte trasera del colegio. Si realmente existiera seguridad, ¿usted cree que el colegio se hubiera tomado la molestia de reforzar las medidas? Es que el colegio era totalmente vulnerable y ahí se ven los vídeos… No es cierto eso. Y si las tuviera, la niña no se hubiera desaparecido”.
Y agregó: “Ahora, con referencia a los vídeos, sí hay unos criterios donde hablan de una posible manipulación de las cámaras. Por eso el día de ayer le hemos pedido a la Fiscalía General que con expertos forense, y si lo desean, con la ayuda de nuestros expertos en informática, se establezca si estos vídeos estuvieron manipulados, porque al parecer el sonido que tenían las cámaras fue bloqueado. Pero bueno, ya será también objeto de investigación y nos lo dirá las autoridades si efectivamente eso sucedió o no”.
¿Demanda en contra la institución?
Quintana reiteró que en la solicitud ante la Fiscalía se ha pedid que investigue hasta la rectora y el portero del colegio, ya que sí se maneja la teoría del rapto, se debe tratar de una persona que conoce muy bien el sector, el colegio, incluso cuándo los niños estaban en descanso. “Es que esto, en nuestro concepto, es un tema planificado. Por eso creemos que, además del tema de responsabilidad penal que debe asumir el colegio, sus directivos, empleados, el que corresponda, también se debe mirar si hay alguien involucrado en la desaparición. O sea, una cosa es la omisión en el tema del cuidado, pero otra cosa es si algún empleado del colegio tiene participación en un posible secuestro o retención de la niña. Y esas dos líneas le hemos pedido respetuosamente a la Fiscalía que se investigue con profundidad”.
Por consiguiente, dentro del pedido está que se revise los teléfonos, entrevistas, redes sociales, las cámaras días antes, incluso entrevistar a compañeritos de la víctima, a profesores. “Todo lo hemos pedido, pero que sea de manera muy pronta porque, miren, los padres están destrozados. Es como si estuvieran muertos en vida y necesitamos resultados de manera muy pronta”.
¿Se descartaron posibles retaliaciones en contra de la familia?
De acuerdo con el defensor, se trata de una familia trabajadora como cualquier otra, que vive desde hace muchos años en Cundinamarca y que no tienen ningún indicio de que tengan enemigos. “Tampoco es una familia que tenga dinero, es una familia normal. Pero ya será la Fiscalía que debe establecer si de pronto algún enemigo que desconocía la familia. No lo sabemos, pero por ahora no hemos recibido ni una llamada extorsiva, ni tampoco amenazas antes ni después del hecho. Por eso se hace tan rara, tan raro el caso y su género. Eso es lo que queremos que la Fiscalía establezca”.
Por este caso, las autoridades de Cundinamarca y Cajicá mantienen la recompensa de 70 millones de pesos a quien brinde información sobre la ubicación de Valeria, y por el momento aunque han recibido llamadas de la ciudadanía, no hay nada concreto ni veraz al respecto. Sin embargo, en nombre de la familia extendió el llamado para que las personas colaboren, si tienen algún dato.
“Rogarle a todas las personas que nos escuchen si tienen cualquier información que crean que nos pueda ayudar, bienvenida a todas. Tal vez alguien que tenga temor en contarnos lo que pasó, que se acerque a las autoridades con total confianza y confidencialidad, que nos ayude. Estamos desesperados. Bueno, la familia y también el equipo que apoya esta investigación. Queremos encontrar a Valeria lo más pronto posible y necesitamos de la ayuda de todos los colombianos”, concluyó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




